El Estadio Olímpico Metropolitano vibró ayer con un espectáculo histórico. El Coro 10 mil, el homenaje artístico-educativo más grande del país, reunió a diez mil estudiantes de todo Honduras en una puesta en escena que marcó un antes y un después para el arte nacional.
Bajo la declaratoria del 2025 como “Año de las Artes”, miles de voces jóvenes entonaron piezas que exaltan la identidad hondureña, interpretando con fuerza y sentimiento los temas “Esta tierra mía”, “Honduras en mi corazón” y “Pobre Marinero”, acompañados por una orquesta sinfónica que elevó la presentación a un nivel magistral.
La magnitud del evento no solo impresionó por su escala, sino por su significado: el compromiso del sistema educativo en impulsar el talento, la disciplina y la formación artística de las nuevas generaciones.
Cada nota cantada se convirtió en un mensaje de esperanza, una muestra viva de que el futuro de Honduras se construye con cultura, creatividad y pasión estudiantil.
Honduras suena mas fuerte
Autoridades, docentes, padres de familia y miles de espectadores fueron testigos de un espectáculo que unió regiones, escuelas y corazones, consolidando a Honduras como referente regional en proyectos masivos de expresión artística.
El Coro 10 mil no fue solo un concierto: fue un acto de país. Un recordatorio de que cuando la juventud practica, sueña y crea, Honduras suena más fuerte, más unida y más llena de vida.
