El 9 de mayo se conmemora el 80 aniversario del triunfo de la Unión Soviética (URSS), sobre la Alemania nazi, una victoria histórica que marcó el fin de la Segunda Guerra Mundial y que representa hasta hoy un símbolo de resistencia antifascista, unidad popular y lucha revolucionaria.
En 1945, el Ejército Rojo aplastó al monstruo nazi en Berlín y marcó para siempre el rumbo de la humanidad, la bandera roja ondeó sobre el Reich como símbolo de victoria.
Fue la Unión Soviética con sus obreros, campesinos, mujeres guerrilleras quien cargó con el peso de la guerra y con el costo más alto: más de 27 millones de vidas sacrificadas en nombre de la libertad.
El fascismo, es una ideología que surgió en 1919 bajo el liderazgo de Benito Mussolini, quien promovía la concentración del poder en un líder o una élite.
Para ello, recurría a la violencia, el control de los medios y un nacionalismo extremo con el objetivo de someter a la sociedad.
Posteriormente, el nazismo adoptó estos principios en 1920, cuando Adolf Hitler tomó el mando y los llevó a un nivel aún más radical y destructivo.
El nazismo fundamentó su política en la discriminación racial, utilizando el odio como herramienta para justificar actos de violencia extrema, como el Holocausto.

EL FASCISMO SIGUE VIGENTE
Conmemorar este aniversario es un deber histórico, especialmente en una época donde la ultraderecha resurge con figuras como Donald Trump, presidente de Estados Unidos (EE.UU.), y multimillonarios como Elon Musk, quien en la toma de posesión hizo el saludo Nazi envía un mensaje contundente: ya no se esconden. Por ello, el pueblo debe permanecer en alerta.
Las élites tratan de borrar el gran histórico triunfo, tergiversando la historia. En algunos países de Europa se prohíben los símbolos soviéticos y se reescribe la historia para exaltar a quienes colaboraron con el fascismo.
Pero los pueblos del mundo no olvidan la lucha antifascista tiene el nombre y los rostros del ejército rojo.
Hoy, 80 años después, no se celebra solo una victoria militar. Celebramos la fuerza del pueblo revolucionarios que unido destruyó al fascismo.

