Alexander Ardón Soriano, exalcalde del Partido Nacional en El Paraíso, Copán, y narcotraficante confeso. Jugó un rol clave no solo en el tráfico de cocaína hacia Estados Unidos, sino también en la alteración de resultados electorales en Honduras.
Según documentos presentados por la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York en el juicio contra Juan Orlando Hernández, Ardón utilizó recursos provenientes del narcotráfico para comprar votos, financiar campañas políticas y garantizar la continuidad del poder del Partido Nacional a cambio de protección.

En el marco de las elecciones de 2013, Ardón colaboró con los hermanos de JOH para manipular el voto en zonas donde el candidato no tenía ventaja. Se utilizaron sobornos a funcionarios de centros de votación y se trabajó con ingenieros encargados de interrumpir el sistema del Tribunal Supremo Electoral (TSE) para manipular los resultados a favor de Juan Orlando Hernández, citó la Fiscalía norteamericana.
Ardón organizó la maquinaria criminal para garantizar el fraude electoral directamente: además de la manipulación del TREP, envió emisarios para tomar control de centros de votación en El Paraíso y facilitó la emisión de aproximadamente 3,000 votos falsos en favor de Juan Orlando, Pepe Lobo y otros candidatos nacionalistas.
El testimonio de Alexander Ardón, ahora testigo cooperante de las autoridades estadounidenses, es clave para entender cómo el narcotráfico no solo penetró el Estado hondureño, sino que cooptó las elecciones para garantizar impunidad, poder político y expansión del negocio criminal.
Su confesión revela una realidad escalofriante: las elecciones en Honduras fueron manipuladas desde las entrañas del narcotráfico, con la complicidad directa de altos líderes políticos.
Es por eso que en la actualidad, el bipartidismo apuesta por un sistema TREP altamente manipulable, el cual solo llevará hacia la comisión de un fraude electoral, siendo un amplio retroceso para el sistema democrático hondureño.
El bipartidismo mantiene unidad de acción para volver a un sistema que en el pasado, fue manipulado por el narcotráfico, quienes contaron con la colaboración del Partido Nacional y Liberal.
Ante ello, la única opción para defender la democracia, estriba en el respeto a la voluntad popular y en respaldar la valentía de funcionarios como Marlon Ochoa, quien se opone a este sistema impulsado por el bipartidismo para cometer fraude electoral.

