Diversas publicaciones en redes sociales y plataformas de mensajería como WhatsApp han sido utilizadas en los últimos días para difundir mensajes falsos y difamatorios en contra de la abogada Rixi Moncada, quien se perfila como la candidata con más probabilidades de convertirse en la próxima presidenta de Honduras.
Uno de los ejemplos más recientes es la circulación de una imagen donde se asegura que la abogada Rixi Moncada quiere cerrar la Iglesia Católica.
Esta campaña ha sido impulsada vía redes sociales, principalmente en WhatsApp por parte de granjas de bots pertenecientes al Partido Liberal y Nacional. Esta acción, muestra su clara desesperación a pocos días de las elecciones generales.
Curiosamente y contradictoriamente a la campaña difundida por el bipartidismo, la misma carece totalmente de fundamento, pues la propia abogada Moncada y su familia son reconocidos practicantes de la fe católica.
Este fenómeno donde la desinformación es impulsada por actores políticos, ocurre en un contexto electoral marcado por una creciente preocupación ciudadana sobre la integridad del proceso democrático.
Se ha documentado que la desinformación electoral entendida como creación o difusión intencional de contenido falso o engañoso para manipular el voto, este se infiltra en Honduras a través de campañas digitales, redes de bots y mensajes virales en momentos críticos del calendario comicial.
Cabe recordar que este tipo de mecanismos, son utilizados por sectores conservadores a nivel mundial, y buscan manipular al electorado con mentiras.
Y es que atacar instituciones electorales y desplegar narrativas de fraude sin pruebas son estrategias destinadas a socavar la confianza ciudadana en los mecanismos de transparencia o bien en partidos políticos o candidatos.
De hecho, desde su renuncia al cargo de ministra de Finanzas para presentar su candidatura, Moncada ha sido objeto de intensas campañas mediáticas y acusaciones infundadas, todas ellas impulsadas por el bipartidismo.
Esta campaña responde a una estrategia de miedo, desinformación y difamación impulsada por sectores del bipartidismo tradicional, que ven amenazada posibilidad de retornar al poder.
El uso de canales digitales para propagar este tipo de mensajes falsos, incluyendo su difusión por parte de dirigentes y candidatos de los partidos Liberal y Nacional, refleja la falta de ética política y el deterioro de la calidad del debate electoral.
Estas acciones son una muestra de desesperación ante los resultados de las encuestas que colocan a Moncada como la favorita para convertirse en la próxima presidenta de Honduras, por tanto es fundamental que el pueblo hondureño, esté alerta y denuncie este tipo de campañas.

