El gobierno de la república Popular China reafirmó este lunes su respaldo absoluto a la soberanía de Cuba, exigiendo de manera inmediata al gobierno de los Estados Unidos el levantamiento del bloqueo económico y el cese de las recientes amenazas proferidas por la administración estadounidense.
A través de un comunicado oficial difundido por la cadena teleSUR, Pekín calificó las medidas coercitivas unilaterales como una violación flagrante de los derechos humanos y del derecho internacional.
En un contexto de creciente tensión diplomática, el Ministerio de Relaciones Exteriores de China emitió un pronunciamiento contundente en respuesta a las últimas declaraciones hostiles de la casa blanca hacia la isla caribeña. China no solo reiteró su hermandad histórica con el pueblo cubano, sino que instó a Washington a abandonar la mentalidad de guerra fría y a normalizar las relaciones sobre la base del respeto mutuo, eliminando todas las sanciones que asfixian la economía de la isla.
Según los informes de la corresponsalía de teleSUR, el portavoz de la cancillería china enfatizó que la persistencia del bloqueo que se ha extendido por más de seis décadas es la principal causa de las dificultades económicas que enfrenta Cuba.
- Soberanía: China sostiene que ningún país tiene el derecho de interferir en los asuntos internos de otro mediante presiones políticas o económicas.
- Solidaridad internacional: La nación asiática recordó que la gran mayoría de la comunidad internacional, en el marco de la asamblea general de la ONU, vota anualmente y de forma casi unánime a favor de poner fin al embargo.
- Impacto humanitario: Se destacó que las medidas coercitivas impiden el acceso a suministros médicos, energía y alimentos básicos, afectando directamente el bienestar de la población civil cubana.
Las amenazas de Estados Unidos, que detonaron esta respuesta, sugieren un endurecimiento de las restricciones de viaje y comercio, así como la permanencia de Cuba en la lista de países patrocinadores del terrorismo, una designación que Pekín y otros organismos internacionales consideran injusta y sin fundamentos técnicos.
Pekín ratifica su apoyo incondicional a la soberanía cubana ante amenazas
China, por su parte, ha intensificado su cooperación bilateral con La Habana en sectores estratégicos como la biotecnología, las energías renovables y la infraestructura digital, posicionándose como un socio clave que busca contrarrestar los efectos del aislamiento financiero impuesto por el sistema bancario estadounidense.
La relación entre Pekín y La Habana se ha fortalecido en los últimos años, consolidando una alianza estratégica que va más allá de lo comercial. Expertos citados por teleSUR sugieren que el respaldo de China actúa como un contrapeso geopolítico necesario en la región del caribe.
Desde la perspectiva china, el uso de sanciones unilaterales es una herramienta de hegemonismo que socava la autoridad de las Naciones Unidas. El comunicado concluye advirtiendo que el pueblo cubano tiene el derecho irrenunciable a elegir su propio camino de desarrollo socialista sin interferencias externas.
Mientras la administración estadounidense justifica sus medidas bajo el argumento de la promoción de la democracia, China responde que la verdadera democracia se ejerce respetando la autodeterminación de los pueblos. Este intercambio de posturas ocurre en un momento de gran fragilidad económica global, donde las interrupciones en las cadenas de suministro hacen que el bloqueo sea percibido como una medida aún más severa por la comunidad internacional.

