La reciente convocatoria a una alianza por parte del aspirante Jorge Cálix ha sido interpretada por varios dirigentes del partido Libertad y Refundación (LIBRE) como una aceptación pública de su derrota en las próximas elecciones generales, asegurando que la candidata Rixi Moncada ya ha asegurado el triunfo.
Las declaraciones de los funcionarios y candidatos del partido oficialista coinciden en señalar que la unión de los grupos opositores representa una desesperada estrategia para sostener privilegios y que el «fraude» denunciado en audios previos ha dejado a sus adversarios sin rumbo ni narrativa.
Reacciones inmediatas y perspectiva de derrota
La candidata a designada presidencial, Angélica Álvarez, afirmó con contundencia que la unión de la oposición obedece a que «están derrotados» y «son lo mismo».
Álvarez vinculó esta alianza al supuesto control de «las 10 familias y los 25 grupos económicos que siempre han frenado el cambio», a quienes acusó de recurrir a «un pacto de un montón de fracasados contra una sola mujer a la que le tienen miedo».
En contraste, aseguró que «Rixi está con el pueblo como protagonista luchando para garantizar elecciones libres, limpias, transparentes y justas».
En la misma línea, el secretario ejecutivo del Servicio Aeroportuario Nacional, Malcolm Stufkens Salgado, sostuvo que Cálix «ya huele la siguiente» derrota y que la petición de unidad es la prueba de que «la pírrica oposición acepta que Rixi ya Ganó».
Vínculos históricos y rechazo a la alianza
El diputado Marco Eliud Girón catalogó la situación como de «ÚLTIMA HORA«, señalando que tras los audios de la consejera Cossette López «se les cayó el fraude» y que el pedido de alianza de Cálix, a quien llamó «el mandadero de las 10 familias«, es una admisión de fracaso.
Girón reforzó la idea de que son «LOS MISMOS» que tienen alianzas en instituciones como el CN, TJE, CNE, CSJ y RNP, y que gobernaron «en contra del pueblo» por más de cien años. Enfatizó que «la ALIANZA de LIBRE es con el pueblo» y que «RIXI YA GANÓ«.
Por su parte, Carlos Eduardo Reina, candidato a diputado, coincidió con sus correligionarios enfatizando que la declaración de Cálix es la «admisión pública de una derrota anunciada» y que, con la revelación del supuesto plan de fraude, quedaron «sin narrativa, sin pueblo y sin rumbo».
Reina encuadró el intento de reagrupación como un «pacto de sobrevivencia» de los mismos intereses y cúpulas que buscan proteger sus privilegios, marcando la contienda como «el pasado contra el futuro, la oligarquía contra la esperanza».
Desesperación e intereses económicos
El director de la Administración Aduanera de Honduras (ADUANAS), Fausto Cálix, ligó la intención de unirse a la representación de los intereses de «las 10 familias que no pagan impuestos» y a la añoranza por los «fideicomisos corruptos» y la intención de «volver a convertir a Honduras en narco-Estado».
Fausto Cálix sentenció que: «Esa desesperación de unirse es porque hay una verdad; Rixi ya los derrotó».
Finalmente, Sergio Castellanos coincidió en la «desesperación» de los opositores, quienes, según él, después de quedar «evidenciados con los audios de Cossette y Zambrano, ahora buscan la alianza ANAL este 30Nov».
Castellanos concluyó que «separados o juntos Rixi los va derrotar».

