Las Fuerzas Armadas de Honduras (FF.AA), en coordinación con la Policía Militar, llevaron a cabo una operación en la cordillera de Pico Bonito, donde localizaron y aseguraron una plantación de aproximadamente 18,000 plantas de presunta coca. Esta plantación estaba distribuida en 3.5 hectáreas en una zona montañosa.
Siguiendo el protocolo legal, las autoridades procedieron a eliminar las plantas mediante incineración, como parte de las acciones para reducir el cultivo y tráfico de drogas en áreas estratégicas del país.
Esta intervención fue realizada por el Segundo Batallón de Protección Ambiental, dentro del marco del Plan Nacional de Seguridad, una iniciativa que tiene como objetivo combatir el narcotráfico y limitar la influencia de este en regiones de difícil acceso.
El gobierno y las fuerzas de seguridad de Honduras, mantienen estos esfuerzos para desmantelar cultivos ilícitos, contribuyendo a la seguridad nacional y la protección de las zonas naturales del país.




