El Ministerio Público (MP), a través de la Fiscalía Especial Contra el Crimen Organizado (FESCCO), llevó a cabo la incineración de más de 54 kilos de clorhidrato de cocaína, droga que había sido decomisada en cuatro operativos diferentes en varios puntos del país.
La destrucción de la sustancia ilícita se realizó en las instalaciones de la Policía Militar del Orden Público (PMOP) como parte de los procesos judiciales en curso. La FESCCO, en colaboración con la Dirección de Lucha Contra el Narcotráfico (DLCN), supervisó la quema de la droga, que incluía cargamentos de distintos tamaños incautados a lo largo de varias investigaciones.
La operación más significativa fue el decomiso de 52 kilos de cocaína, hallados en el caribe hondureño, específicamente en el sector de Arrecifes Medialuna, luego de una operación exitosa de la Fuerza Naval. Los paquetes fueron inspeccionados por la DLCN, que confirmó la naturaleza de la sustancia.
Otro golpe al crimen
Además de este gran cargamento, se destruyeron otros decomisos importantes vinculados a causas penales en curso. Uno de los casos corresponde al proceso judicial contra Ángel Valentín Aguilar Aguilera, a quien se le acusa de tráfico de drogas agravado. En su momento, se le incautaron 2,325.4 gramos de cocaína y 96.6 gramos de «piedra» (crack), según los dictámenes toxicológicos oficiales.
Otro caso que culminó con la incineración de la droga fue el de Luis Alberto Velásquez Villeda, quien enfrenta cargos por tráfico de drogas tras el decomiso de dos kilos de cocaína. El cuarto y último caso correspondió a la destrucción de 996.9 gramos de cocaína.
Todos estos expedientes han sido manejados por las Secciones Antidrogas y de Investigaciones Sensitivas de la FESCCO.
La destrucción de la droga no solo cumple con los procedimientos judiciales, sino que también es un paso crucial en la lucha contra el crimen organizado y el narcotráfico en el país, asegurando que las sustancias ilícitas no regresen a las calles. La destrucción de esta cantidad de droga refuerza el compromiso de las autoridades de Honduras en su combate contra este flagelo.
Esta operación, liderada por el Ministerio Público (PM), es una muestra del fortalecimiento de las instituciones encargadas de la seguridad y la justicia en el país bajo el mandato de la presidenta Xiomara Castro de Zelaya.
La coordinación efectiva entre la Fiscalía Especial Contra el Crimen Organizado (FESCCO), la Policía Militar del Orden Público (PMOP) y otras fuerzas de seguridad, subraya la voluntad política de desarticular las redes criminales que operan en Honduras.

