Las aves de mal agüero se han empecinado en decir que la economía hondureña tendrá un desarrollo negativo, pero hasta ahora, los pronósticos fatídicos de los voceros de la banca privada y de los empresarios exonerados han sido desacertados, la verdad es que la política económica de la Presidenta Xiomara Castro, soberana y de saneamiento de de las finanzas públicas ha dado resultados positivos, con la inflación más baja de la última década y uno de los crecimientos económicos más altos de la región.

Sólo en el primer año de gobierno de la presidenta Xiomara Castro, se cerró con una inflación de 9.8%, aunque se pronosticaba entre 13% y 15%. No obstante, son evidentes las presiones inflacionarias (empuje de costos), y, frente a la regulación en la asignación de las divisas, donde “curiosamente” existe una escasez, que antes, cuando se entregaban a la banca privada de forma inequitativa, no exisita.

Recordemos que durante la dictadura, ciertos agentes tenían más beneficios que otros, las autoridades del BCH por instrucción de la Presidenta Xiomara Castro restituyeron el mecanismo de subasta de divisas.

La «preocupación» de la oposición no es más que hipocresía

La preocupación de dirigentes de la oposición política y economistas de la vieja escuela neoliberal, es mera hipocresía de quienes insisten en defender un modelo ya fracaso.

¿Qué pasa con los Dólares?, Al mantenerse fija la Tasa de Política Monetaria (TPM) en 3.00%, vigente desde el 27 de noviembre de 2020, es de esperar una demanda creciente de recursos para inversión y especulación, y de compra de dólares para protegerse frente a expectativas de mayor inflación y escases de la divisa.

Hay que mencionar una insuficiencia estructural ligada a la inestabilidad de las exportaciones, y aumento de recursos destinados al pago del servicio de la deuda externa, que restringe la oferta de dólares.

Existe una presión baja frente a la devaluación, lo que obliga a las autoridades monetarias a conseguir créditos en dólares americanos para no perder reservas internacionales, ejemplo; una línea de crédito del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), de 500 millones de dólares para fortalecer la reservas netas.

¿Quiénes cuestionan la política monetaria del Banco Central?

Quienes cuestionan la política del Banco Central, los exonerados y quienes controlaron fracasadamente la política monetaria del país durante la dictadura, siempre se refieren a la falta de suficientes divisas que no satisfacen la demanda diaria o semanal, donde importadores, y agentes económicos, se quejan que no se les cumple con el 100% de la demanda, teniendo que recurrir al mercado paralelo fuera de la subasta para no parar los negocios y hacer frente a sus obligaciones financieras.

Pero la realidad es otra que la expresada por los banqueros, las cifras muestran que el BCH tiene suficientes divisas para suplir la demanda de dólares, pero hay que tener un compas prudencial de espera ya que, contrario al pasado, se trata que todos tengan acceso sin excepción.

En enero de 2022, las reservas internacionales netas (RIN) eran de 8.530.9 millones de dólares, bajaron a 8,340.3 en enero de 2023, y a 7, 199.8 millones en abril 11 de 2024 (BCH.2024). En lo que va del gobierno las pérdidas de reservas ascienden a 1,331.1 millones de dólares, pero amortiguado por los créditos externo, pero la razón de fondo es que d luego del Golpe de Estado hubo una caída en las exportaciones, algo que se está trabajando en mejorar, pero requiere inversión pública y tiempo.

De acuerdo a cifras de la Comisión Económica para América latina (CEPAL), el 68.2% de las exportaciones totales de Honduras son productos primarios y el resto (31.8%) productos manufactureros. Es el país de la región centroamericana que más exporta bienes primarios, seguido de los vecinos, Nicaragua y Guatemala.

La otra cara de esto es la concentración de las exportaciones en unos pocos productos, durante la dictadura nunca hubo inversión productiva que apoye procesos de diversificación de la matriz productiva.

Se ha creído falsamente que los campesinos minifundistas, sobre todo mujeres, no pueden producir en forma eficiente, mucho menos comercializar los productos en el mercado interno o externo. La Presidenta Xiomara Castro le apuesta al desarrollo económico local, la diversificación de la producción y las exportaciones, impulsado con proyectos como «Crédito para ellas» o las cajas rurales.

la política económica de la Presidenta Xiomara Castro, soberana y de saneamiento de de las finanzas públicas ha dado resultados positivos.
Saneamiento de las Finanzas públicas

En innegable el esfuerzo del Gobierno del Socialismo Democrático por sanear las finanzas públicas y devolverle al pueblo la confianza en la institucionalidad. El Banco Central en conjunto con la Secretaria de Finanzas, en su momento dirigida eficientemente por la Abogada Rixi Moncada, agiliza los desembolsos de los préstamos para proteger las reservas y honrar-a tiempo- los compromisos del pago del servicio de la deuda, igual no disminuir los fondos para gastos de inversión económica y social.

Existe una política de control del déficit fiscal y manejo prudencial del endeudamiento externo, se aplaude una tasa de crecimiento del PIB de 3.8% en 2023 y baja inflación de 5.19%.

Honduras, una nación sumergida en el neoliberalismo durante décadas

Honduras mantuvo hasta marzo de 1990 una paridad fija en el tipo de cambio de 2 lempiras por un 1 dólar americano. Entre 1982-1989, el Banco Central institucionalizó un mecanismo para compensar el efecto negativo de la tasa de cambio sobrevaluada en los exportadores y la vigencia de una mercado negro de las divisas, pero la presión por devaluar aumentó.

El gobierno de José Azcona (1986-1989) mantuvo el compromiso de facilitar el acceso a divisas para los importadores por esencialidades y recompensar, en parte, a los exportadores por la no devaluación, pero la presión externa no se pudo aguantar, y al final Honduras fue declarada inelegible para préstamos por la banca internacional.

La devaluación a inicios del gobierno de Rafael Leonardo Callejas (1990-1993), fue de 100%, de 4 lempiras por 1 dólar americano. Se pensó que la economía aguantaría una liberalización total de la tasa de cambio, lo cual no sucedió por el incremento de precios y presión de población con renta fija y los importadores, al aumentar el deterioro de los salarios y el costo de los productos externos que deberían pagarse con dólares americanos.

En el gobierno Carlos Roberto Reina (1994-1997) se aprobó el mecanismo de subasta de divisas, no solo para institucionalizar una regulación del mercado cambiario, también para evitar la especulación y hacer más equitativo el acceso a divisas para los demandantes, sean importadores de bienes, bancos y público en general.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) ejerció presión a los gobiernos, incluyendo al de Manuel Zelaya Rosales ( 2006-junio 2009), no solo para liberalizar el mercado cambiario, sino también para destrabar al Banco Central de las decisiones del Ejecutivo; o sea una autonomía plena, que claramente se traduciría al control de los agentes privado.

Xiomara Castro, una posición soberana

Xiomara Castro leal a los valores de soberanía: El BCH es parte del Estado y sus funcionarios son nombrados por éste, y sus recursos pueden y deben estar a disposiciones para enfrentar problemas de atrasos en los pagos de la deuda externa y cubrir desequilibrios financieros.

Después del golpe de Estado (junio-2009), en el gobierno del Presidente Porfirio Lobo Sosa (2010-2013), se flexibilizó el mecanismo de subasta de divisas, lo que permitió que el porcentaje de devaluación del lempira frente al dólar aumentara, y fuera evidente el interés de los exportadores y bancos por controlar el mercado cambiario.


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