En la antesala de las elecciones de mañana 30 de noviembre, el debate político en Honduras se intensifica con fuertes cuestionamientos al papel histórico del bipartidismo y a su influencia en las decisiones nacionales.
Diversas figuras del ámbito político han señalado que sectores tradicionales del poder —incluyendo grupos económicos y estructuras partidarias del Partido Nacional y Liberal— habrían respaldado acciones como golpes de Estado, procesos electorales cuestionados y, recientemente, el posible indulto otorgado a Juan Orlando Hernández en Estados Unidos.
Dentro de estas críticas también surgen señalamientos hacia los candidatos opositores Salvador Nasralla Salum y Nasry Asfura Zablah, quienes representan la continuidad de esos grupos de poder y llevar nuevamente a Honduras a convertirse en un narco-estado.
De igual forma, se generó debate el respaldo del expresidente estadounidense Donald Trump a Asfura y sus comentarios en favor de la absolución de Hernández, lo que reavivó discusiones sobre la influencia externa en la política hondureña.
«Siempre tuvimos la razón. Donald Trump al absolver a JOH, protege al saqueador del Estado y ahora ordena votar por Asfura: el heredero directo del narco – régimen. Es el bipartidismo golpista y corrupto con sus 2 candidatos. El mismo que me derrocó y son un solo cuerpo, una misma mafia.» Manifesto el ex presidente y coordinador general del Partido LIBRE, Manuel Zelaya.
De igual forma agrego;
«Pueblo de Honduras: nos unimos con Xiomara Castro en 2021 y los vencimos en las urnas, sin violencia y con la fuerza indestructible del pueblo en resistencia. Ahora, Rixi Moncada es la demócrata, que con su propuesta de reforma económica, va trasformar Honduras. Pueblo Rixi es la mujer que no se vende ni se arrodilla ante nadie, y estoy seguro que con su apoyo volveremos a vencer».
A nivel interno, se destaca la referencia a las elecciones de 2021, cuando, tras más de una década de crisis y protestas, la victoria electoral de la primer mujer presidenta Xiomara Castro fue interpretada por amplios sectores como un triunfo ciudadano y un rechazo al modelo político tradicional.
En el contexto actual, la candidata del Partido LIBRE, Rixi Moncada, ha sido presentada por sus simpatizantes como una figura con una propuesta de reforma económica orientada a la transformación revolucionaria y social. Los indicadores reconocidos por organismos internacionales, como el Fondo Monetario Internacional, respaldan la gestión económica del gobierno actual, junto con avances en inversión social, crecimiento y reducción de pobreza y homicidios.
A pocas horas de las elecciones generales, el discurso dominante apunta a un llamado a la participación en un ambiente de libertad, paz y movilización cívica, mientras distintos sectores del país debaten sobre el papel del bipartidismo, la soberanía nacional y los posibles caminos de reforma política y económica. Lo que si es cierto que a esta altura, la candidata Rixi lleva una ventaja abismal ante sus oponentes.

