Honduras vuelve a ser escenario de manipulación política bajo la máscara de la fe. Esta vez, a través de la iglesia Vida Abundante, encabezados por el pastor Evelio Reyes y los organizadores de la Marcha de las Iglesias (bipartidismo), traen al argentino Agustín Laje, ideólogo cercano a Javier Milei, un personaje señalado por promover discursos de odio y justificar la violencia.
Con esta visita, algunos líderes religiosos muestran su complicidad con el bipartidismo que saqueó al país, utilizando la religión como excusa para reforzar agendas políticas conservadoras y dividir a la sociedad.

¿Quién es Agustín Laje?
Nacido en Córdoba, Argentina, Laje es politólogo y escritor. Preside la Fundación Faro, un centro de pensamiento que se autodefine como defensora del liberalismo económico.
Su plataforma ha servido de altavoz para la agenda de la ultraderecha en la región, y su propio discurso lo ha colocado en la primera fila de la “batalla cultural” contra el feminismo, los derechos LGTBIQ+ y la izquierda política.
Autor de El libro negro de la nueva izquierda, La batalla cultural y Globalismo, Laje construyó un nicho mediático con un público conservador, al que ofrece conferencias, charlas y debates cargados de frases explosivas contra quienes llama “zurdos” y “enemigos”.
Cercanía con Javier Milei
Aunque intenta presentarse como un académico independiente, Laje es visto como parte de la unión ideológico del gobierno argentino de Javier Milei.
Su Fundación Faro ha sido señalada como una de las usinas de pensamiento libertario que acompañan al presidente.
Además, ha participado en encuentros internacionales defendiendo la política de recortes y la confrontación discursiva de Milei.
En entrevistas y publicaciones ha celebrado la represión violenta de protestas, afirmando que “una bala de goma que reprima a un zurdo es motivo de regocijo para muchos”.
También, sostiene que “los zurdos no son conciudadanos: son enemigos”. Declaraciones como estas le han valido denuncias de incitación al odio en Argentina y lo colocan en el ojo del huracán en cualquier país que visita.
Muchos lo tildan de nazi y extremista, plantea un escenario donde media población es considerada enemiga, promoviendo la confrontación como método político.
La llegada de Agustín Laje a Honduras ocurre en un momento donde los sectores religiosos conservadores buscan ampliar su influencia política.
No es casualidad que quienes organizan la “Marcha de las Iglesias” sean los mismos que hoy promueven su visita. Bajo el paraguas de la fe, intentan legitimar un discurso que divide, aísla y etiqueta.
El pastor Evelio Reyes, uno de los líderes evangélicos más influyentes, se convierte en el puente para introducir la ideología ultraderechista.

