La Secretaría de Estado en los Despachos de las Culturas, las Artes y los Patrimonios de los Pueblos de Honduras (SECAPPH) se encuentra enfrentando una serie de desafíos en las últimas semanas. Grupos autodenominados «colectivos de libre» han ocupado sus instalaciones de manera ilegal y violenta, exigiendo la reinstalación de funcionarios cuyos contratos de trabajo no se renovaron debido a incumplimientos. Estas ocupaciones han tenido un impacto negativo en el bienestar físico y emocional del personal de la institución, lo que es motivo de preocupación.
Además, la SECAPPH ha sido objeto de una campaña de desinformación, calumnias y acusaciones infundadas. La institución y sus funcionarios mantienen su honorabilidad y calidad en alta estima y rechazan cualquier afirmación contraria.
Un tema particularmente preocupante es la sustracción ilegal de documentos pertenecientes a la Secretaría. Estos documentos no fueron solicitados por las vías legales apropiadas, por lo que se solicita una investigación oficial para determinar quiénes accedieron a esta información de manera indebida.
La solicitud de una auditoría integral de la gestión de la Ministra por parte del Tribunal Superior de Cuentas se ha realizado nuevamente, con el objetivo de garantizar la transparencia en la administración de los recursos institucionales, en línea con la ética del gobierno de la presidenta Xiomara Castro.
La SECAPPH mantiene una postura de diálogo y evita la confrontación con aquellas personas cuyos contratos no se renovaron. La institución se compromete a informar con transparencia sobre su trabajo y aclarar cualquier situación de acuerdo con los procedimientos establecidos por el Estado. Esta es la línea de trabajo del Gobierno de la República y sus líderes.
A pesar de los obstáculos y dificultades, el personal de la Secretaría continúa esforzándose al máximo para llevar a cabo los proyectos y actividades planificadas y cumplir con los compromisos adquiridos por la institución en su mandato presidencial.
