Después de más de una década sin inversión significativa en el sector agrícola del occidente hondureño, el gobierno de la Presidenta Xiomara Castro, a través de la Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG), anunció una histórica inversión de más de 260 millones de lempiras destinada a fortalecer la agricultura resiliente al cambio climático.
El objetivo es apoyar a más de 4,000 productores del corredor seco, una de las zonas más afectadas por las sequías, el aumento de temperaturas y la pérdida de cosechas por plagas, debido al cambio climático.

Esta inversión se realiza mediante el Proyecto Integral de Desarrollo Rural y Productividad (ProOccidente), que tiene como enfoque principal mejorar la competitividad, sostenibilidad y adaptación climática de las cadenas agrícolas.
Tecnología que protege cultivos y mejora ingresos
Gracias a este programa, más de 1,000 agricultores ya están aplicando tecnologías climáticamente inteligentes, como:
- Agricultura protegida con casas malla
- Camas biointensivas
- Sistemas de riego complementarios
- Cosechadoras de agua con geomembranas
Estas herramientas permiten aprovechar mejor el agua en tiempos de sequía, reducir el riesgo de pérdidas por plagas y extender los ciclos de producción. “Con estas tecnologías, los productores tienen mayor control sobre sus cultivos y pueden producir durante todo el año”, explicó Nelson Gamero, coordinador de SAG-ProOccidente.
Además de mejorar la producción, el programa también promueve el desarrollo económico local, al fortalecer la participación de pequeños y medianos productores en cadenas de valor como el café, hortalizas y granos básicos.
Con esta apuesta estratégica, el gobierno de LIBRE reafirma su compromiso con una agricultura digna, moderna y sostenible, que no solo responda al cambio climático, sino que también garantice ingresos justos para los productores y alimentos accesibles para toda la población.
