Después de años de abandono a las comunidades más vulnerables, el gobierno de la Presidenta Xiomara Castro, está marcando un antes y un después en la lucha contra la desnutrición y el abandono escolar.
En Sinuapa, Ocotepeque, el primer Comedor Infantil del Centro de Educación Básica Dr. Ramón Rosa ya está en construcción y presenta un avance del 70 %. La cocina ya ha sido equipada, y su apertura está cada vez más cerca.
Este proyecto forma parte de la estrategia nacional de justicia alimentaria, impulsada por el gobierno del partido LIBRE, con una visión clara: alimentar con dignidad, fortalecer la educación y construir futuro desde la infancia.
Además del comedor, otro gran avance es el desarrollo de 205 Huertos Escolares Pedagógicos a nivel nacional, gracias a una inversión conjunta entre PRONADERS y la FAO Honduras que ronda los 35.5 millones de lempiras. Estos huertos permiten que niñas y niños aprendan a sembrar sus propios alimentos, conectándose con la tierra y promoviendo una cultura de sostenibilidad, seguridad alimentaria y producción local.
EDUCACIÓN Y ALIMENTACIÓN: UNA FÓRMULA PODEROSA
Hasta antes de 2022, el país llevaba más de 12 años sin una política integral de apoyo alimentario escolar, dejando a miles de niñas y niños sin acceso a una alimentación digna mientras asistían a clases en condiciones precarias.
Hoy, con estos programas, el gobierno de Xiomara Castro reafirma su compromiso con una transformación profunda en las comunidades rurales y urbanas, priorizando la equidad, la justicia social y el bienestar de la niñez hondureña.
“Este tipo de proyectos construyen dignidad desde lo más básico: el derecho a comer y a aprender”, manifestó una maestra del centro educativo beneficiado.
El gobierno ha dejado claro que esta iniciativa no es aislada, sino parte de una política pública orientada a crear comunidades autosuficientes y resilientes, especialmente en zonas históricamente olvidadas.

