El Gobierno del Partido Libertad y Refundación (LIBRE), liderado por la presidenta Xiomara Castro, continúa ejecutando acciones firmes para proteger la economía de las familias hondureñas, mientras fortalece al productor nacional.
Esta semana, el Instituto Hondureño de Mercadeo Agrícola (IHMA) anunció los precios de garantía para la compra de los principales granos básicos, como el maíz, frijol y arroz.
La decisión responde a la estrategia gubernamental de sostener la producción nacional y evitar el despojo histórico al que han sido sometidos los campesinos.
Precios de garantía
Como un reconocimiento al esfuerzo campesino el IHMA estableció precios que garantizan rentabilidad para los productores, un avance que dignifica el trabajo agrícola frente a la voracidad del mercado y la especulación de los intermediarios.
Los precios fijados son para los siguientes productos: arroz granza húmedo a 545 lempiras por quintal; arroz grano oro nacional entre 1,000 y 1,180 lempiras por quintal, según su clasificación; frijol rojo a 1,500 lempiras y el maíz blanco a 520 lempiras por quintal.
Estos valores buscan equilibrar la balanza entre la rentabilidad para el productor y el acceso justo para el consumidor.
Soberanía alimentaria como prioridad nacional
Con esta política de precios de garantía, el gobierno apunta a fortalecer la soberanía alimentaria, un eje clave para el desarrollo económico y la justicia social en el campo.
Asegurar la producción nacional permite al país depender menos de las importaciones, reducir la inflación en la canasta básica y estimular el desarrollo rural, aspectos que habían sido históricamente desatendidos por los gobiernos neoliberales.
Este respaldo no solo es económico, sino también político: se trata de la presencia activa del Estado en el campo, que reconoce el papel estratégico de los pequeños y medianos productores.
La iniciativa también se complementa con la entrega de bonos tecnológicos, asistencia técnica y programas para la modernización del agro, impulsados bajo el Plan de Gobierno de la Refundación.
Transformar el agro para proteger a las familias la fijación de precios justos es un paso concreto en la transformación del sector agroalimentario, que la presidenta Xiomara Castro ha colocado como prioridad en su mandato.
Así, el gobierno enfrenta el desafío de garantizar precios accesibles para la población sin sacrificar la dignidad del productor. Un camino hacia un país con seguridad alimentaria, justicia social y desarrollo con rostro campesino.

