El Gobierno de Honduras, dirigido por la presidenta Xiomara Castro, anunció una gran inversión de 7,740 millones de lempiras (unos 300 millones de dólares). Esta inversión busca fortalecer el trabajo en el campo y mejorar la vida de miles de familias.
Uno de los primeros pasos será construir la primera planta procesadora de soya en Trujillo, Colón.
¿Qué significa esto?
La agroindustria convierte lo que se cultiva, como granos o frutas, en productos listos para usar o vender. Por ejemplo: aceites, alimentos preparados o combustibles. Así se le da más valor al trabajo del agricultor.
Con esta planta, Honduras producirá su propia soya. Esto ayudará a comprar menos desde el extranjero, ahorrar dinero y tener más control sobre lo que se consume. También se usará la soya para hacer biocombustibles, una energía más limpia que cuida el medio ambiente y reduce el uso del petróleo.
Esta inversión traerá más de mil empleos:
Más de 800 trabajos se generarán durante la construcción de la planta. Una vez esté funcionando, habrá más de 200 empleos permanentes. Esto abrirá nuevas oportunidades para muchas familias, sobre todo en Trujillo.
Además, quienes cultiven soya podrán vender toda su cosecha a buen precio. Esto les dará estabilidad y mejorará su calidad de vida.
Honduras también podrá exportar soya a países como Estados Unidos y varios de Europa. Eso traerá más dinero al país, lo que puede usarse para mejorar la salud, la educación y las carreteras. Trujillo se convertirá en un punto clave para mover la soya hacia otros mercados.
Este proyecto demuestra algo muy importante: cuando se apoya al campo, se apoya a la gente. Con esta planta, Honduras avanza hacia un futuro con más trabajo, más oportunidades y más bienestar para todos.
