Honduras se encamina hacia un nuevo proceso de Elecciones Generales, y en este contexto, se intensifica una forma de conflicto menos visible pero muy poderosa: la guerra cognitiva, también conocida como guerra de la mente o guerra de la información.
Esta batalla no se libra con armas, sino con narrativas, manipulación mediática y desinformación. Su objetivo es claro: atacar a los medios de comunicación que informan con veracidad, especialmente cuando sus contenidos incomodan a los sectores más conservadores de la derecha hondureña y a la élite económica que históricamente ha buscado preservar sus privilegios a costa del bienestar del pueblo.
La oligarquía y las 10 familias más poderosas de Honduras, dueños de bancos y medios de comunicación han montado campañas de desprestigio contra el Gobierno de LIBRE con sus “Fake News” y agendas que buscan frenar el progreso y la dignificación de la patria.
Hecho que ha sido denunciado en reiteradas ocasiones por las autoridades y la misma Presidenta de la República Xiomara Castro.
Recientemente el ministro de la Secretaría de Planificación Estratégica, Ricardo Salgado, alertó de lo que sería un nuevo ataque contra la actual administración de parte de un medio de comunicación que funciona con fondos provenientes del banco Atlántida. Mismo que ha sido cuestionado en muchas ocasiones por su involucramiento en casos de gran impacto en el país.
Trascendió que el medio del que habla el ministro Salgado es ICN Digital, medio de comunicación que inicialmente operaba con el nombre de Tanesta Media S.A. de C.V. y que se ha vendido al público bajo un concepto renovado y vanguardista de la información dentro del país.
ICN Digital, nació en el año 2022, bajo la premisa de convertirse en un intermediario colectivo entre la información relevante y la sociedad que busca tener de primera mano los hechos relevantes sobre su entorno, pero en un reciente análisis de contenido se constata que sus publicaciones en su mayoría son contra la actual administración a las que llaman “investigación especial”, valiéndose de la libertad de prensa para divulgar mentiras.
Al mismo tiempo, provee marcos cognitivos plagados de la ideología de derecha misma que propinó el Golpe de Estado del 2009 contra el expresidente Manuel Zelaya Rosales.
Sus publicaciones buscan crear en la ciudadanía una percepción del entorno social desagradable, de zozobra y desestabilización.
El financiamiento de la operatividad de este medio de comunicación genera dudas ya que en su página web y redes sociales la única publicidad que aparece es de Banco Atlántida. Lo que hace cuestionar de donde provienen sus fondos para mantenerse vigente con una pauta publicitaria tan limitada, ya que es conocido por todos en Honduras que los medios de comunicación dependen de la venta de publicidad.

Informantes anónimos han destacado que este medio de comunicación podría estar funcionando con fondos de lavado de activos. Asimismo, destacan que patronalmente funcionan únicamente como una sociedad anónima con inversionistas extranjeros, específicamente de España.
Cabe recordar que, el magnate hondureño Guillermo Bueso, quien dirige el Grupo Financiero Atlántida (GFA), se sumó el año pasado a la fiebre de multimillonarios latinoamericanos por el inmobiliario de ultralujo en Madrid, España.

Según una publicación realizada por elDiario.es, Bueso realizó un silencioso desembarco, paralelo a su única inversión conocida en España, el banco español EBN, que incluye una empresa de vinos, varias sociedades de reciente creación y la elusión fiscal mediante las denominadas ETVE, entidades de tenencia de valores extranjeros, de los que se presume estarían invirtiendo en el medio de comunicación en Honduras.
LA IMAGEN DE ICN DIGITAL, ROSTROS VIEJOS CONOCIDOS
El medio de comunicación cuenta con una planilla de periodistas y presentadores de alto perfil que han adquirido experiencia en otras corporaciones informativas manchadas por su participación y penoso encubrimiento del Golpe de Estado del 2009.
Profesionales que devengan sueldos más altos que los de otros medios de comunicación emergentes o independientes.
Estas personalidades han sido líderes políticos, entre ellos del Partido Nacional que no solo han sido simple militantes, sino que también han ejercido funciones en el aparato gubernamental como el Congreso Nacional dirigido en su momento por el narcotraficante Juan Orlando Hernández y Mauricio Oliva.
ICN cuenta entre sus principales fichajes con exempleados de Televicentro, Grupo Opsa, dueños de los diarios El Heraldo y La Prensa, HCH, Suyapa Medios, entre otros que han dejado de informar para convertirse en instrumentos descarados de desestabilización política.
Su agenda es clara: sabotear al gobierno democráticamente electo de Xiomara Castro, manchar la imagen de la actual candidata a la presidencia por el Partido Libertad y Refundación (LIBRE), Rixi Moncada y proteger los intereses económicos de las élites que por décadas saquearon el país.
Cada titular manipulado, cada “análisis” sesgado, responde a un guión escrito desde las cúpulas empresariales que no toleran perder sus privilegios.
Estos medios, aliados históricos de los regímenes corruptos, ahora se disfrazan de víctimas, gritando “dictadura” mientras defienden un pasado de impunidad.
Su narrativa se repite: inflar problemas reales, invisibilidad avances sociales, y sembrar miedo.
Frente a Frente, Q’hubo TV, Canal 5 y diarios de circulación nacional como La Tribuna y El Heraldo, no son voces independientes, son la maquinaria propagandística de una derecha que no acepta que el pueblo se inclina por la elección de un nuevo rumbo.
LA DURA BATALLA
El viceministro de Defensa Nacional, Orlando Garner, recientemente hizo un llamado haciendo a la responsabilidad ciudadana y al compromiso institucional de cara al proceso democrático general del 30 de noviembre.
Garner, subrayó que el papel de las Fuerzas Armadas será clave no solo en el resguardo físico del proceso electoral, sino también en la defensa del país en el ámbito informativo y digital.
El funcionario advirtió sobre la nueva forma de confrontación, la Guerra Cognitiva, una estrategia que, según explicó, ya se está utilizando a nivel global y representa un campo de batalla moderno donde la manipulación de la información y el uso estratégico de redes sociales son armas tan poderosas como las tradicionales.
«Vamos a enfrentar una dura batalla, se los aseguro. Así que estemos listos» dijo.
En su intervención, también reiteró su compromiso como ministro en funciones, ofreciendo respaldo total a las labores que realizan los soldados y oficiales en todo el país.
El discurso del funcionario refuerza la postura institucional de cara a un contexto electoral complejo, donde el control de la información y la percepción pública se convierten en factores determinantes para la estabilidad y gobernabilidad nacional.
Es por ello que podemos concluir que no estamos ante periodistas objetivos, sino ante operadores políticos disfrazados de prensa que hoy atacan el cambio, pero la verdad y la dignidad del pueblo no están en negociación y eso lo dejan en claro las actuales autoridades de Honduras.

