Tras la revelación de documentos preliminares de la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York, en los que Hugo Ardón hermano del exalcalde y narcotraficante Alexander “Chande” Ardón entrega pruebas que involucran directamente al expresidente Juan Orlando Hernández (JOH), y al Partido Nacional en una red de corrupción, narcotráfico y fraude electoral.
Hugo Ardón, quien fue nombrado por JOH como uno de los líderes de su campaña política, confesó que recibió dinero ilícito de su hermano Alexander para financiar las operaciones del Partido Nacional. Ese dinero fue utilizado para comprar votos, sobornar autoridades electorales y manipular el sistema de conteo de sufragios. Todo esto con el objetivo de asegurar la llegada al poder de Juan Orlando Hernández en las elecciones generales de 2013 y su reelección en 2017.

Hugo Ardón se entregó voluntariamente a las autoridades de Estados Unidos, al hacerlo, entregó dispositivos móviles y una computadora portátil con información clave. Dentro de estos equipos hay hojas de cálculo, fotografías y registros que detallan el pago de sobornos a políticos, alcaldes y funcionarios electorales e incluso se incluyen números de cuentas bancarias usadas para mover los fondos ilícitos.
Entre los documentos figuran detalles precisos sobre cómo se disfrazaban los pagos ilegales como “capacitaciones” y cómo se repartía dinero a operadores de urnas y líderes políticos para garantizar el control de los resultados. Según la confesión de Hugo Ardón, en una reunión privada, Tony Hernández hermano de JOH le pidió a Alexander Ardón que utilizara el dinero del narcotráfico para conseguir apoyo político en el occidente del país. A cambio, Juan Orlando Hernández les ofrecería protección, al igual que lo hizo en su momento a Porfirio Lobo Sosa.

Hugo Ardón también asegura que, antes de las elecciones de 2013, sostuvo una reunión con un ingeniero cuya misión era intervenir los servidores del Tribunal Supremo Electoral para manipular los resultados. A esta operación se sumaron Amílcar y Marcos Hernández, hermanos de JOH, quienes viajaron junto a Hugo a varias ciudades de Honduras para repartir sobornos a cambio de controlar los centros de votación.
En 2017, el fraude se repitió. Ardón explica que se volvió a intervenir el sistema informático del órgano electoral, cerrando incluso los servidores encargados de certificar los resultados, desmintiendo la explicación oficial que se dio en su momento sobre una “falla técnica” en el sistema electoral durante los comicios que dieron como ganador a JOH.
La computadora de Hugo Ardón, ahora en poder de las autoridades estadounidenses, contiene pruebas directas que serán utilizadas contra Juan Orlando Hernández. Entre los documentos se encuentran hojas de cálculo en Excel con la lista de sobornos, nombres de políticos beneficiados y datos bancarios. También hay evidencia de que un testigo protegido y entonces jefe del Fondo Vial fue nombrado por Hugo como coordinador de la campaña de reelección de JOH dentro del Partido Nacional.

Además, Hugo asegura que Tony Hernández le reiteró a Alexander que JOH le garantizaría la misma protección que antes había ofrecido Pepe Lobo, siempre y cuando la campaña del Partido Nacional tuviera éxito. Como parte de esta operación, se realizaron viajes a Copán y otros municipios para sobornar a funcionarios electorales que no estaban bajo su control.
Hugo Ardón también entregó información sobre el cierre intencional del sistema informático del TSE durante las elecciones, lo que permitió manipular el conteo de votos en favor de JOH tanto en 2013 como en 2017.
Evidenciando como podrían convertirse en un golpe fatal para el Partido Nacional y confirmar lo que durante años se denunció en Honduras, que el partido nacional se construyó con corrupción, narcotráfico y un fraude electoral sistemático.

