La respuesta que Honduras, debe dar ante el mensaje emitido por Estados Unidos (EE. UU.), respecto al proceso electoral hondureño.

Por: Carlos M. Leiva

El reciente mensaje compartido en la red social X, de parte del Sub Secretario de Estado de Estados Unidos (EE. UU.), Christopher Landau, expresando una supuesta preocupación de su parte y que la misma es compartida con el presidente Donald Trump y el secretario Rubio, citando “Nos preocupamos profundamente por el hemisferio occidental y responderemos con rapidez y firmeza a cualquiera tentado contra la integridad del proceso democrático en Honduras”.

Este accionar no constituye una nota diplomática, no es un gesto de cortesía, menos una preocupación legitima y sincera por la democracia, al contrario, advierte sobre las mayores amenazas que atentan contra la soberanía de Honduras, un recordatorio sobre el intervencionismo hegemónico y violento que se ha ejercido EE. UU. durante décadas sobre Latinoamérica. Es otro intento desesperado de disciplinamiento político hacia un país que, por primera vez en décadas, ha decidido recuperar un poco de su soberanía.

En otras palabras, nos intentan decir: “sabemos lo que está haciendo y estamos vigilando”. Esa vigilancia no es neutral, nunca lo ha sido, siempre se disfraza de desinteresada, cuando todos sabemos que no lo es.

Los hondureños tenemos en nuestras memorias, múltiples fechas 1911, 1954, 1963, 1980, 2009 y 2017, y si en algún momento se nos escapa un recuerdo en medio del cumulo de información que llega mediante los diversos medios de comunicación, vale la pena mirar en retrospectiva y darle un repaso a nuestra historia.

Estados Unidos, hoy más que nunca, enfrenta una fractura interna que no puede ocultar, aunque lo intente. Es un país en el que la violencia política crece, los ex presidentes llaman a desconocer resultados electorales, en donde la desigualdad alcanza niveles inimaginables y el extremismo marca la agenda pública. Simplemente, pretender que sea ese mismo país el que venga a darnos lecciones sobre democracia, es una completa ironía.

Sin embargo, no es nuevo, que las potencias en crisis ejerzan su “violencia simbólica” (Bourdieu, 1998), procurando reafirmar su autoridad fuera de casa. Lo hicieron y aun lo hacen en Oriente Medio, El Caribe y también Centroamérica.

Honduras sigue siendo, para ellos un territorio de control estratégico: militar, migratorio, económico y político. Por esto y otras tantas más, que por temas de espacio no se logran abordar, el famoso discurso emitido por el Sub Secretario de Estado de EE. UU., no es protección, si no represión.

Represión ante un gobierno, que ha tomado decisiones que irritan a quienes dominaban nuestro país como si fuera exclusivamente un bien de ellos: la derogación de las ZEDES, la revisión de concesiones y exoneraciones, el acercamiento de nuevos socios internacionales, la apertura de debates prohibidos sobre, justicia tributaria y energía. Ahora, ¡Tienen miedo porque el pueblo, ya no lo tiene!

Ningún país puede vulnerar los principios internacionales, plasmados en nuestra Constitución de la República: “Libre autodeterminación de los pueblos y a la no intervención”. EE. UU. no tiene autoridad moral, ni política para determinar el rumbo de Honduras y tenemos que decírselo.

A pesar de que la democracia hondureña es imperfecta y frágil, se encuentra en camino de deconstrucción y su reconstrucción, pertenece exclusivamente al pueblo hondureño. No a Washington, ni a las elites que por años se han beneficiado de pactos oscuros, sirviéndose del Estado como botín.

Nuestro país necesita dignidad y comienza por decir NO a toda forma de intromisión. La defensa de la soberanía no puede quedarse en comunicados gubernamentales, si no que debe convertirse en acción política, organización popular y conciencia colectiva.

Honduras ya fue laboratorio militar, experimento neoliberal y patio trasero. Es hora de dejar de serlo. ¡La soberanía no se mendiga, se defiende! Y hoy más que nunca, defenderla es un acto de responsabilidad y conciencia histórica.

¡Honduras será libre!

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