Buenas noticias para el campo hondureño, Honduras se posiciona como el país con menor incidencia de gusano barrenador en toda Centroamérica, gracias a una estrategia integral impulsada por el gobierno de la presidenta Xiomara Castro, a través de la Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG), en coordinación con Senasa y aliados internacionales.
Desde 2023, el país activó un plan nacional de prevención y control que no solo evitó una crisis sanitaria en el sector pecuario, sino que también colocó a Honduras como referente regional en sanidad animal, dejando atrás décadas de abandono en esta área.

Este esfuerzo, liderado por el gobierno del partido LIBRE, ha sido histórico. Desde hace más de 15 años, no se veía una política pública tan decidida para apoyar a los ganaderos y proteger la salud del hato nacional.
Uno de los puntos clave fue la implementación de la dispersión de moscas estériles, una técnica biológica avanzada que se intensificó desde noviembre de 2024. Esta medida, poco utilizada en gobiernos anteriores, ha sido fundamental para cortar el ciclo de reproducción del gusano barrenador, una plaga que ataca tanto a animales como, en algunos casos, a seres humanos.
“Esta lucha es un esfuerzo regional. Para ganarla debemos unirnos no solo como país, sino también entre naciones vecinas”, expresó la ministra de la SAG, Laura Elena Suazo.
Hasta la fecha, Honduras ha registrado un acumulado de 2,480 casos de gusano barrenador en lo que va de 2025. A modo de comparación, Costa Rica ya suma más de 67 mil casos, Panamá supera los 35 mil, y Nicaragua se acerca a los 20 mil. La diferencia es clara, y coloca a Honduras como el país con mejor control de esta plaga en la región.
El director de SENASA, Ángel Emilio Aguilar, destacó que además de la dispersión de moscas, se han entregado medicamentos gratuitos, se han instalado más puestos de inspección, y ya está en marcha una propuesta para crear clínicas veterinarias móviles o gratuitas en las principales ciudades del país, facilitando el acceso a atención médica para el ganado.
El plan no se ha limitado a la parte técnica. También incluye capacitaciones constantes a productores, campañas educativas y vigilancia permanente en zonas de riesgo, todo con el apoyo de organizaciones como OIRSA, IICA, asociaciones de ganaderos y gobiernos locales.
Este logro demuestra que, cuando hay voluntad política y trabajo en equipo, sí se pueden enfrentar los grandes desafíos del agro hondureño, un sector que durante años fue ignorado por gobiernos anteriores y hoy vuelve a ser una prioridad.

