Honduras ha logrado un avance significativo en el Índice de Libertad Económica 2025, registrando un incremento de 1.0 punto respecto al año anterior. Con una puntuación de 59.6, el país ha subido al puesto 90 a nivel mundial, posicionándose en el puesto 20 de 32 países en la región de las Américas.
El informe, que evalúa las condiciones económicas globales, resalta que aunque Honduras ha mejorado su puntuación, continúa enfrentando desafíos estructurales que dificultan su desarrollo económico y competitividad a nivel internacional. En particular, el Estado de derecho sigue siendo uno de los puntos más débiles, con puntuaciones inferiores al promedio mundial en áreas clave como derechos de propiedad, eficacia judicial e integridad gubernamental.
A pesar de estos retos, la mejora en el índice es significativa, y el economista hondureño Claudio Salgado subraya que el país ha logrado superar a otras naciones de la región, como Nicaragua y El Salvador, que en los últimos años han sido considerados modelos en términos de libertad económica.
“Honduras está por encima de países como Haití, Brasil y Argentina, que se han jactado de tener libertad económica, pero que en la actualidad se encuentran por debajo de nosotros en el índice”, señaló Salgado. Además, el economista destacó que el país está cerca de alcanzar la “franja amarilla” en el índice, lo que representaría un avance hacia una economía de término medio, dejando atrás la categoría de países con restricciones económicas fuertes.
Hacia una economía mas libre
Aunque el camino por recorrer sigue siendo largo, este incremento en la clasificación representa una señal positiva para la economía hondureña y su potencial de crecimiento. Sin embargo, expertos coinciden en que se deben continuar implementando reformas estructurales para mejorar la gobernanza y fortalecer el Estado de derecho, factores esenciales para asegurar una libertad económica plena.
El informe de la Fundación Heritage recalca la importancia de seguir trabajando en mejorar la competitividad del país y en la creación de un entorno económico más justo y libre, lo que, a largo plazo, podría significar mayores oportunidades para los hondureños.
Este avance en el Índice de Libertad Económica es un indicio de que, aunque Honduras aún enfrenta retos significativos, el camino hacia una economía más libre y competitiva está tomando forma.

