Luis Soliz, ministro del Instituto de Conservación Forestal (ICF), informó sobre la extrema vulnerabilidad climática de Honduras, señalando que el país es el segundo más afectado a nivel mundial después de Puerto Rico. Soliz atribuyó los problemas ambientales a las actividades de los países industrializados, que han generado pobreza en el tercer mundo y han dañado irreversiblemente la capa de ozono. Los efectos del calentamiento global y la frecuencia de fenómenos climáticos extremos están impactando gravemente al país.
El ministro explicó que la contaminación del aire en Honduras se agrava debido a la alta presión atmosférica y la acumulación de partículas pesadas que descienden al suelo, aumentando la presión del aire. La falta de lluvias y vientos limita la capacidad del aire para purificarse, creando una situación crítica durante la temporada anticiclónica. Además, Soliz denunció la explotación de los recursos naturales del país, incluidos ríos, minas y bosques, por intereses empresariales que no consideran el daño ambiental, exacerbando la crisis ecológica y económica.
Soliz también destacó que algunos empresarios, motivados por intereses económicos, han contribuido significativamente a la degradación ambiental sin valorar el daño causado al país. Denunció que muchas concesiones de recursos naturales fueron otorgadas a estos empresarios, quienes han actuado sin responsabilidad ambiental, con la colaboración de algunos profesionales del sector.
Expertos han señalado la necesidad urgente de tomar medidas para mitigar los efectos del cambio climático y mejorar la calidad del aire en Honduras. Hicieron un llamado al gobierno, organizaciones y ciudadanos para trabajar juntos en la protección del medio ambiente. Resaltaron la importancia de regular las actividades empresariales dañinas y promover una mayor conciencia ecológica a través de la educación y políticas que incentiven la reforestación y la plantación de árboles.
