Tras varios intentos y décadas de intercambios diplomáticos intermitentes, Honduras y Vietnam oficializaron nuevamente sus relaciones diplomáticas, marcando el inicio de una nueva etapa de cooperación y diálogo bilateral.
Las relaciones diplomáticas entre ambos países se establecieron por primera vez en 1995, como parte del interés mutuo de ampliar horizontes geopolíticos y fortalecer la cooperación internacional.
Sin embargo, durante años, los vínculos se mantuvieron limitados, sin representación diplomática directa ni acuerdos formales de cooperación.
En 2005, se reanudaron oficialmente las relaciones al nivel de embajador no residente, con acreditación desde la Embajada de Vietnam en México. Este gesto marcó un renovado interés por acercarse, pero los avances fueron lentos.
En 2006, Vietnam envió un representante especial a la toma de posesión del presidente hondureño de ese momento, como señal de buena voluntad.
Sin embargo, por razones políticas y falta de acuerdos concretos, las relaciones no lograron afianzarse. El distanciamiento continuó por varios años debido a prioridades internas en ambos países, así como la falta de un marco jurídico o comercial que las sustentara.
Durante las administraciones pasadas, se retomaron conversaciones para reactivar los lazos. Incluso se celebraron reuniones con representantes vietnamitas y se manifestaron intenciones de cooperación en áreas como agricultura, comercio e inversión. A pesar de estos acercamientos, las relaciones no lograron concretarse plenamente debido a la falta de seguimiento institucional y cambios en el contexto político.
Gobierno de LIBRE hace histórica en relaciones internacionales
Gracias al Gobierno de Libre, bajo el liderazgo de la Presidenta Xiomara Castro, Honduras y Vietnam hicieron oficial el restablecimiento pleno de sus relaciones diplomáticas, con el compromiso de impulsar una agenda bilateral más sólida.
El acuerdo incluye la posibilidad de cooperación técnica, fortalecimiento del comercio bilateral y participación conjunta en foros internacionales.
Este paso marca una oportunidad para que ambos países, con economías complementarias y visiones de desarrollo similares, puedan avanzar hacia una relación más activa, beneficiosa y duradera.

