El centro asistencial del Instituto Nacional Penitenciario (INP), conocido como Hospitalito de Támara, ha experimentado una transformación significativa en su infraestructura y equipamiento gracias a la inversión del gobierno de LIBRE liderado por la presidenta Xiomara Castro.
Este esfuerzo busca garantizar un servicio de salud digno y oportuno para las personas privadas de libertad, reforzando el compromiso institucional con los Derechos Humanos. La renovación incluye mejoras internas y externas, con espacios más adecuados para la atención y áreas de espera con sillas nuevas, así como una farmacia abastecida con medicamentos e insumos médicos esenciales.
La Atención médica continua y especializada actualmente, el Hospitalito ofrece atención las 24 horas del día, los siete días de la semana, gracias al trabajo de 17 médicos distribuidos en tres turnos.
La cobertura incluye especialistas en medicina interna, odontología y nutriología, además de un laboratorio para análisis clínicos.
“La atención ha mejorado, tenemos médicos las 24 horas del día, nos dan medicamento y están pendiente de nosotros”, afirmó un privado de libertad mientras esperaba ser atendido tras una cirugía menor.
Compromiso institucional por garantizar el respeto a los Derechos Humanos
De igual forma en un gesto que combina rehabilitación y servicio, la mejora de las instalaciones fue posible gracias a la mano de obra de los propios internos. Ellos participaron en el reacondicionamiento, logrando un espacio más humano y funcional.
Coordinación con hospitales nacionales para casos que requieren atención más especializada, el INP mantiene coordinación con hospitales como el San Felipe, el Hospital Escuela, el Mario Mendoza y el Santa Rosita. Esta articulación con la Secretaría de Salud y sus redes regionales garantiza que la población penitenciaria reciba atención integral, sin importar su condición jurídica, reafirmando que la salud es un derecho que el Estado tiene la obligación de proteger.
El compromiso con la dignidad humana las autoridades del Centro Penitenciario Nacional de Támara reiteraron su interés en continuar con las mejoras, no solo para los privados de libertad, sino también para el personal penitenciario y los familiares que acuden a las visitas.

