Las autoridades israelíes ordenaron un corte total del suministro eléctrico en la Franja de Gaza.
Esta decisión, proveniente del ministro de Energía de Israel, Eli Cohen, agrava drásticamente la crisis humanitaria en Palestina.
Organizaciones de derechos humanos denuncian la medida como un castigo colectivo. Esta acción afecta a más de dos millones de personas y pone en riesgo a civiles, pacientes y niños.
El corte de luz en Gaza se suma a un bloqueo que ha prohibido la entrada de ayuda humanitaria y combustible.
La decisión paraliza infraestructuras clave, como las plantas desalinizadoras de agua, y amenaza el funcionamiento de los hospitales.
El apagón deja a los gazatíes sin agua potable, dificulta la conservación de alimentos y corta las comunicaciones, lo que acentúa su aislamiento.
NEGOCIACIONES ESTANCADAS
El conflicto entre Israel y Hamás continúa sin un alto al fuego definitivo. Las negociaciones se han estancado de forma intencional por parte de Israel, lo que coincide con el inicio de operaciones militares en Cisjordania.
Más de 40,000 palestinos han sido desplazados de forma forzada en esa región en las últimas semanas.
La comunidad internacional no ha tomado medidas efectivas para detener los ataques en los territorios palestinos.
El corte de energía a Gaza es una estrategia más que intensifica el control y la represión contra el pueblo palestino..

