
El ultraderechista Javier Milei juró a su cargo este domingo como presidente de Argentina en una ceremonia celebrada en la sede del Congreso en la ciudad de Buenos Aires.
El juramento fue tomado por Cristina Fernández de Kirchner y Alberto Fernández fue el encargado de entregarle la banda y el bastón presidencial. «Viva la Libertad, carajo», fue la arenga que escribió al firmar el libro de honor del Congreso de la Nación.
En su primer discurso como jefe de Estado, manifestó que aplicará un duro ajuste y que habrá «estanflación» por varios meses, pero prometió que este será el «último mal trago» antes de la «reconstrucción» del país. Algo que causa decepción en quienes creyeron que Milei era la solución mágica para bajar la inflación del país Andino.
«Lamentablemente tengo que decirlo de nuevo: no hay plata. La conclusión es que no hay alternativa al ajuste y no hay alternativa al shock», aseveró Milei
Milei no se dirigió a la cámara legislativa y en su lugar la vicepresidenta Villaruel pronunció unas palabras de agradecimiento en su nombre.
«Es un momento que quedará para siempre en nuestros corazones y quiero agradecerles este gesto de acompañarnos desde otros países del mundo y de las provincias», hizo saber la vicepresidenta.
En la toma de posesión de Milei no estuvo presente la Presidenta de Honduras, Xiomara Castro, quien fue representada por el designado presidencial Dr. Renato Florentino
Milei venció la contienda electoral en un país con una ciudadanía confundida y presionada por la inflación. Ahora los Argentinos enfrentarán una serie de políticas neoliberales que muy poco funcionarán para las amplias mayorías.
