El Ministerio Público (MP) inició una investigación contra la empresa Keda Mobile Energy Company (KMEC), ante la creciente ola de denuncias por un presunto fraude masivo.
Esta nueva estafa, que se ha extendido desde Guatemala a otros países de la región, operaba bajo un esquema Ponzi disfrazado de inversión tecnológica a través de una aplicación de «baterías digitales».
COLAPSO DE LA PLATAFORMA Y PÉRDIDAS MILLONARIAS
Según las autoridades hondureñas, más de 200 mil personas en Honduras habrían sido afectadas por el colapso repentino de la plataforma el pasado 29 de abril.
Los inversionistas denuncian que, antes de la caída, la empresa comenzó a exigir nuevos depósitos bajo amenaza de perder todo el capital ya invertido.
El portavoz del MP en la zona norte, Elvis Guzmán, confirmó la investigación y advirtió sobre la posible naturaleza de esquema Ponzi de KMEC. Comparándolo con el reciente y sonado caso de Koriun Inversiones.
Las denuncias no se limitan a Honduras. Desde Guatemala, país de origen de la estafa, medios locales reportan que KMEC habría defraudado aproximadamente 151 millones de quetzales, y el Ministerio Público guatemalteco inició una investigación a principios de mayo tras recibir unas 50 denuncias.
EL ENGAÑO DE KEDA/KMEC
En Guatemala, la estafa se promovía bajo distintos nombres como Keda, KMEC y Xtra Energy, prometiendo ganancias diarias y la duplicación de la inversión en menos de dos meses.
El esquema se centraba en la supuesta inversión en «baterías portátiles» a través del proyecto Xtra Power, combinando «tecnología, innovación y rentabilidad inmediata».
La organización utilizó al menos tres modalidades para captar inversionistas:
- Inversión en baterías digitales: a través de una aplicación móvil que simulaba la carga de una batería digital, se prometían retornos diarios. Esta modalidad estaba dirigida a jóvenes interesados en tecnología.
- Compra de estanterías con baterías físicas: se ofrecía la adquisición de estanterías con baterías recargables físicas para ser colocadas en espacios públicos y generar ingresos.
- Inversión en baterías físicas en el extranjero: se daba la opción de adquirir estanterías ubicadas en China o Estados Unidos, con seguimiento de ganancias a través de la aplicación.
Aunque en redes sociales circulaban videos de supuestos eventos promocionales, muchas víctimas revelaron que fueron convencidas por amigos o familiares que ya habían caído en la red, una característica típica de los esquemas piramidales.
CÓMO OPERABA LA PLATAFORMA XTRA APP
Una víctima compartió capturas de pantalla de la aplicación Kmec, la cual se descargaba mediante un enlace de Telegram.
Dentro de la aplicación, se mostraban equipos para invertir con precios desde US$560 hasta US$4,500.
El sistema operaba de lunes a viernes en sesiones de hasta cuatro horas diarias, con fines de semana inactivos.
Una inversión de US$560 prometía una ganancia diaria de US$17.50, acumulables hasta un mínimo de retiro de US$50, con un cargo del 18 % por cada transacción.
Los pagos se realizaban a través de Binance, una plataforma de intercambio de criptomonedas, tras una revisión de hasta 48 horas hábiles.
Aunque estos procedimientos buscaban dar una apariencia de formalidad, expertos en economía y prevención de fraudes han advertido que ninguna inversión legal garantiza retornos inmediatos o duplicación de capital en plazos tan cortos, siendo estas promesas una clara señal de alerta.
Lecciones y alerta a inversionistas
A finales de abril, la aplicación de Keda dejó de funcionar repentinamente, confirmando las sospechas de fraude en ambos países.
La historia de Keda/KMEC no solo expone un nuevo caso de fraude financiero digital, sino que subraya la urgente necesidad de educación financiera en la población.
El uso de plataformas tecnológicas, pagos con criptomonedas y la promesa de altas ganancias son características comunes en este tipo de esquemas que se aprovechan del desconocimiento de los usuarios.
La aplicación Xtra Power, presentada como una herramienta de inversión en energía renovable y tecnología portátil, resultó ser un sofisticado vehículo para defraudar a miles de personas que ahora buscan justicia y la recuperación de su dinero.

