Desde la Segunda Guerra Mundial no se ha visto una hambruna tan cuidadosamente planificada y controlada como la que enfrenta hoy Gaza, denuncia el experto en hambrunas Alex de Waal, quien lleva más de 40 años estudiando estas crisis.

A diferencia de otras tragedias, en Gaza la inanición no es solo consecuencia de la guerra, sino un arma usada de manera deliberada para infligir sufrimiento extremo y un trauma colectivo en la población palestina. Más de 150 personas, incluidos 89 niños, han muerto de hambre y el Programa Mundial de Alimentos advierte que un tercio de los habitantes pasa días sin comer.
A pesar de contar con miles de camiones de ayuda listos para ingresar, las autoridades israelíes mantienen bloqueos y limitan la asistencia, lo que convierte a la hambruna en algo evitable, pero provocado. La Fundación Humanitaria de Gaza, controlada y respaldada por Israel y EE.UU., distribuye menos de la mitad de la ayuda necesaria, dejando a los más vulnerables sin acceso y exponiéndolos a peligros al intentar obtener alimentos.

De Waal alerta que esta estrategia no solo busca derrotar a Hamás, sino desmantelar la estructura social y política de Gaza, una forma de deshumanización colectiva con consecuencias devastadoras que podrían constituir genocidio.

La comunidad internacional, que tiene la capacidad y los recursos para detener esta tragedia, debe ejercer presión inmediata. Mientras tanto, la población civil palestina sigue muriendo de hambre, y muchos niños podrían perder la vida si no se actúa con urgencia.
Como señala el experto, negar esta realidad solo contribuye a la deshumanización: “Quienes infligen hambrunas saben que desgarran la sociedad; quienes las niegan se deshumanizan a sí mismos”.

El experto británico es considerado una autoridad en el tema de hambruna y ha escrito varios libros de referencia, incluyendo «Inanición masiva: la historia y el futuro de la hambruna» (Mass Starvation: the history and future of famine). Actualmente es director de la Fundación Mundial para la Paz en Tufts University, en Estados Unidos.
La hambruna, le dijo de Waal a BBC Mundo, no es solo «la experiencia individual del cuerpo consumiéndose». También es una «experiencia colectiva de deshumanización».
Naciones Unidas informó la semana pasada que más de 1.000 personas murieron en ataques israelíes desde fines de mayo cuando buscaban ayuda alimentaria en puestos de la controvertida Fundación Humanitaria de Gaza (GHF por sus siglas en inglés), la entidad privada establecida con respaldo de Israel y EE.UU. para reemplazar a la red de distribución de la ONU.
Israel lanzó una campaña militar en Gaza en respuesta al ataque transfronterizo de Hamás del 7 de octubre de 2023 que mató unas 1.200 personas y en el que otras 251 fueron tomadas como rehenes, según autoridades israelíes.
Desde entonces, los ataques israelíes mataron a más de 60.000 personas, incluyendo más de 17.000 niños, e hirieron a más de 145.000, según el Ministerio de Sanidad de Gaza.

