La presidenta Xiomara Castro transformó hoy la conmemoración del 204 aniversario de la independencia de Honduras en una poderosa reafirmación de su proyecto político de Refundación, al pronunciar un discurso cargado de simbolismo y mensajes contundentes.
Ante un abarrotado Estadio Nacional, la mandataria no solo reivindicó la historia de lucha del pueblo hondureño, sino que también hizo una declaración de solidaridad internacional con un vehemente “¡Viva Palestina Libre!”.
El punto central del mensaje de la presidenta fue la reivindicación de la “Resistencia”, un concepto que ha definido a su movimiento político desde el golpe de Estado de 2009. Al conectar las luchas actuales con las del pasado, la mandataria citó a figuras como Lempira, Morazán y los trabajadores de la histórica huelga de 1954, afirmando que “el pueblo nunca se arrodilló ni se arrodillará ante nadie”.
Este llamado a la memoria colectiva se reforzó con el grito de “¡PROHIBIDO OLVIDAR QUE SOMOS RESISTENCIA!”, una frase que ha resonado en el corazón de su base social.
“¡Viva Palestina Libre!”
En un claro gesto de alineación con las causas de los pueblos oprimidos a nivel mundial, la presidenta Castro sorprendió a muchos al incluir de forma destacada el conflicto palestino en su discurso de independencia. Con la misma fuerza con la que proclamó la victoria del pueblo y el futuro de la juventud hondureña, la mandataria reiteró hasta en dos ocasiones su apoyo a la causa palestina, finalizando su discurso con un contundente “¡Viva Palestina!”.
Este mensaje de solidaridad internacional refuerza la postura geopolítica de su gobierno, que se ha distanciado de las políticas tradicionales para forjar lazos con otras naciones y movimientos que buscan la autodeterminación.
En un giro que miró hacia el futuro político del país, la presidenta también aprovechó la plataforma para anunciar la fecha del próximo proceso electoral. “El 30 de noviembre habrá elecciones generales limpias y transparentes”, aseguró, comprometiendo a su administración con la garantía de un proceso democrático y justo. Con esta afirmación, la mandataria busca disipar las dudas y los rumores sobre el calendario electoral, centrando el debate en el camino hacia la “Refundación” de la patria.
La ceremonia no solo fue un acto protocolario, sino un manifiesto político. Al honrar a las mujeres y a la juventud como el “futuro de nuestra patria”, y cerrar su alocución con la contundente afirmación de la solidaridad internacional, la presidenta Xiomara Castro dejó en claro que su proyecto de gobierno se mantiene firme, anclado en los principios de la resistencia y en la lucha por la dignidad de su pueblo y de otros en el mundo.
