Altos funcionarios del Gobierno de Honduras y dirigentes del Partido Libertad y Refundación (LIBRE) reaccionaron con firmeza este sábado ante la intervención militar y los bombardeos reportados en territorio venezolano. Las autoridades hondureñas calificaron el acto como una violación flagrante al derecho internacional y una amenaza directa a la soberanía de los Estados latinoamericanos.
El Coordinador General de LIBRE, Manuel Zelaya Rosales, lideró las reacciones condenando lo que describió como un «salvaje ataque del imperio norteamericano». Zelaya enfatizó que, pese al uso de la fuerza y las sanciones, «jamás podrán asesinar la historia, la dignidad ni la voluntad soberana de los pueblos».
Quebrantamiento del Derecho Internacional
El candidato a designado presidencial, Enrique Reina, manifestó que el uso de la fuerza contra la nación suramericana abre un capítulo «terrible» para el sistema internacional. Reina denunció el retorno del unilateralismo intervencionista, señalando que estas acciones contravienen los principios fundamentales de la Carta de las Naciones Unidas.
En la misma línea, Rodolfo Pastor de Maria y Campos, calificó los bombardeos sobre Caracas como una muestra de «barbarie imperial» sin justificación alguna. El funcionario lamentó que la fuerza se imponga sobre el bien común y la autodeterminación de los pueblos.
Alertas sobre el resurgimiento del fascismo
Las declaraciones también incluyeron fuertes advertencias sobre las repercusiones globales de este conflicto. Christian Duarte, Ministro de Finanzas, comparó la situación con episodios oscuros de la historia mundial. «Quien apoye el asesinato de civiles y la violación de territorios debe saber que apoya el resurgimiento del fascismo de Hitler», sentenció Duarte, advirtiendo que este precedente pone en riesgo la seguridad de cualquier país.
Por su parte, el Subsecretario de Relaciones Exteriores, Gerardo Torres Zelaya, vinculó la crisis externa con el contexto nacional, señalando que quienes justifican estas acciones están cegados por una ideología de «ultra derecha» y «entreguismo».
Posturas sobre soberanía y recursos naturales
Otros funcionarios enfocaron sus críticas en los intereses económicos detrás de la ofensiva. Russel Garay, ministro de Servicio Civil, afirmó que la intervención busca el control de la riqueza natural de Venezuela, comparando la estrategia con la piratería. Asimismo, el Director de Aduanas, Fausto Cálix, reiteró que no existe justificación para tal agresión y que la resistencia popular es la única garantía para el respeto a la soberanía.
Finalmente, el sup gerente de Hondutel, Gabriel Bonilla, calificó la invasión como un «genocidio» y denunció el desconocimiento del paradero del presidente Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, tras la incursión armada. Bonilla hizo un llamado urgente a la unidad latinoamericana para frenar lo que denominó una «declaratoria de guerra» contra la región.

