El panorama político hondureño fue analizado de forma categórica por el director del Instituto Nacional de Jubilaciones y Pensiones de los Empleados y Funcionarios del Poder Ejecutivo (INJUPEMP), Amable de Jesús Hernández, quien afirmó que el partido en el Gobierno, Libertad y Refundación (LIBRE), es la única fuerza política «consolidada» de cara a las próximas elecciones generales.
El funcionario contrastó la situación de LIBRE con la del Partido Liberal, al que describió como dividido y anárquico, y el Partido Nacional, al que catalogó como un instituto político «sin cabeza» y debilitado.
LIBRE, «unido graníticamente» y listo para la segunda victoria
Hernández destacó la solidez interna de Libre, atribuyéndole una unidad «graníticamente» consolidada alrededor de un liderazgo único y una visión compartida.
Desestimó la idea de que el ejercicio del poder desgaste al partido, asegurando que «el poder desgasta a los que no están en el poder».
«Creo que el Libre es el único partido que está consolidado, unido graníticamente con un solo liderazgo, con un solo con una sola conducción, con una sola visión, con un solo proyecto», sostuvo el director de INJUPEMP, señalando que esta fortaleza se articula en torno a figuras clave: «alrededor de un liderazgo fuerte, como el de nuestra próxima presidenta Rixi Moncada, un liderazgo fuerte como el del coordinador, el presidente José Manuel Zelaya Rosales y por supuesto nuestra el liderazgo de nuestra presidenta Xiomara Castro».
En este sentido, el funcionario declaró que el partido está «listo y preparado para construir esta gran segunda victoria del pueblo con Rixi Moncada».
Críticas a la oposición: partido liberal «anárquico» y nacional «sin liderazgo fuerte»
El análisis de Hernández se centró en la situación de los principales partidos de oposición, el Liberal y el Nacional, a los cuales les atribuyó serias debilidades estructurales y de liderazgo.
Respecto al Partido Liberal, el director de INJUPEMP lo describió como una entidad en «situación bastante anárquica» con «varias cabezas de distintos grupitos», donde «todas quieren mandar».
Lamentó la situación del partido, otrora «glorioso», criticando la presencia de «arribistas, gente que no tiene arraigo, que no tiene militancia, con candidatos de probeta».
Sobre el Partido Nacional, Hernández fue contundente al asegurar que «literalmente no tiene cabeza». Argumentó que el instituto político ha quedado debilitado tras la «catastrófica fiebre de juicios en Nueva York y en Estados Unidos que lo mencionan y que lo señalan y que lo diagnostican como un narcopartido».
Señaló que, aunque existan facciones, «no hay un liderazgo fuerte y consolidado», lo que se evidencia en que «su candidato anda por un lado, los otros grupos andan por otro lado».
Confianza en el proceso electoral y la fiesta democrática
A pesar de las confrontaciones políticas que, según indicó, son parte inherente del debate democrático, el funcionario concluyó con una nota de optimismo sobre el futuro proceso electoral.
«Nosotros estamos listos y preparados para el 30 de noviembre, seguros que va a haber elecciones generales», enfatizó Hernández, al tiempo que expresó su confianza en la institucionalidad electoral. «Confiando plenamente en la institucionalidad del Consejo Nacional Electoral, de los órganos, pues, que están a cargo del proceso», afirmó.
Finalmente, el director de INJUPEMP descartó la tesis de que las tensiones políticas deriven en escenarios de conflicto.
«Yo no creo en esa tesis de las tensiones, los debates son normales pues», aseveró, manifestando su convicción de que Honduras está «preparado para vivir una fiesta democrática».

