El desarrollo del cronograma electoral en Honduras está en riesgo por lo que el magistrado del Tribunal de Justicia Electoral (TJE) Mario Morazán pidió darle trámite a los expedientes correspondientes a los departamentos de Olancho y Valle.
Ante esta situación, Morazán, solicitó de manera urgente al magistrado presidente, Mario Flores Urrutia, la reanudación inmediata de la tramitación de estos casos, advirtiendo que la demora es injustificada y afecta el proceso electoral en curso.
Detención injustificada por recusaciones no resueltas
La solicitud se formalizó a través de un memorando interno, en el cual el magistrado Morazán detalló que los expedientes relacionados con apelaciones de inscripciones en ambos departamentos permanecen detenidos.
El motivo de la paralización son incidentes de recusación que, de acuerdo con la ley electoral, debieron haber sido resueltos en un plazo máximo de tres días hábiles.
Recordatorio del proceso legal la ley exige celeridad
El magistrado Morazán fue enfático al señalar que esta inactividad procesal constituye una falta a los deberes institucionales y podría ser interpretada como una obstrucción al acceso a la justicia electoral.
En su comunicación, Morazán recordó al magistrado presidente los pasos que la normativa electoral establece claramente para tramitar una recusación, los cuales son de estricto cumplimiento y buscan asegurar la fluidez del proceso:
- La conformación de una pieza separada para el incidente.
- La notificación al magistrado recusado.
- La suspensión del expediente principal.
- La convocatoria de un magistrado suplente.
Llamado a la transparencia y la confianza ciudadana
El funcionario subrayó que el cumplimiento estricto de la Ley Orgánica y Procesal Electoral es obligatorio y que el Tribunal no tiene potestad para retrasar la resolución de casos que tienen una incidencia directa en el calendario electoral establecido.
El llamado del magistrado Morazán no solo busca subsanar el retraso procesal, sino también garantizar la transparencia y la legalidad en las actuaciones del Tribunal de Justicia Electoral. Al mismo tiempo, el funcionario apeló a la necesidad de preservar la confianza ciudadana en las instituciones electorales del país, la cual se ve mermada con cada dilación injustificada.
La pronta reactivación de los casos de Olancho y Valle es crucial para asegurar que el cronograma electoral pueda cumplirse sin mayores contratiempos.
Fragilidad de la confianza ciudadana, la disputa pública y la demora en casos sensibles tienen como consecuencia el deterioro de la confianza ciudadana en la imparcialidad y eficacia del TJE. La transparencia y la legalidad, principios exigidos por Morazán, están en entredicho

