El gobierno de la presidenta Xiomara Castro, está marcando un antes y un después en Islas de la Bahía. Con una inversión sin precedentes de más de 830 millones de lempiras en obras, programas sociales y servicios básicos que responden directamente a las necesidades del pueblo.
Se han reparado 10 centros educativos y uno de ellos ampliado, con fondos del FHIS, PROMINE y el Tesoro Nacional. Más de 10,000 estudiantes han sido beneficiados con el Programa Nacional de Alimentación Escolar. Además, 1,113 jóvenes recibieron becas, demostrando que para el gobierno de Xiomara Castro, la educación pública es prioridad.
Uno de los proyectos estrella es el Proyecto PERLA en Guanaja, donde se instalaron 2.92 MW de energía solar híbrida con más de 5,000 paneles solares. Este sistema beneficiará a más de 6,000 personas y a 11 centros educativos.
La pavimentación de la carretera Oak Ridge – Camp Bay y la construcción de 12 caminos productivos impulsan la conectividad y la economía local. En salud, se destaca la reconstrucción del hospital de emergencia de Roatán, junto a la instalación de una planta de oxígeno y el avance de la construcción del nuevo hospital.
SUBSIDIOS Y JUSTICIA SOCIAL
Con visión de justicia social, se han entregado subsidios de combustibles a más de 26,000 personas y transferencias monetarias condicionadas a más de 1,600 familias en pobreza extrema. La Red Solidaria y PROASOL han capitalizado cajas rurales para fortalecer la economía local, promoviendo autonomía financiera en las comunidades.
La seguridad también ha sido una prioridad, con la remodelación de la jefatura policial de José Santos Guardiola, la compra de cámaras para el 911, y la construcción de canchas deportivas y nuevos parques en Útila y José Santos Guardiola.
Con esta inversión histórica, la presidenta Xiomara Castro demuestra que el cambio está en marcha y que su gobierno cumple con hechos, no con promesas. El modelo progresista, popular y socialista que lidera apuesta por una Honduras más justa, con igualdad de oportunidades para todos, incluso en los rincones más alejados del país como Roatán.





