El Programa Nacional para la Reducción de Pérdidas (PNRP) sigue avanzando en su estrategia para recuperar el control del consumo eléctrico en zonas de alto nivel adquisitivo. Con una inversión de L43.9 millones, se instalaron 5,771 medidores inteligentes con tecnología AMI centralizada en 30 zonas residenciales de seis departamentos del país.
Con el objetivo de reducir las pérdidas por hurto de energía, que en algunas zonas llegaban al 40%. Hoy, gracias a esta tecnología, han bajado hasta el 4% en las áreas intervenidas, según cifras oficiales.



La mayoría de los medidores inteligentes fueron colocados en San Pedro Sula, que representa el 18% del total de pérdidas de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE). En total, 3,996 equipos se instalaron en esta ciudad.
Los demás se distribuyeron así:
- Choluteca: 552 medidores
- Francisco Morazán: 415
- Atlántida: 339
- Comayagua: 235
- Choloma: 141
- El Progreso: 40
- Olancho: 53
La meta del PNRP es cerrar el 2025 con 9 mil medidores AMI instalados y funcionando a nivel nacional.
¿Qué es la tecnología AMI y por qué es importante?
Los medidores inteligentes con tecnología AMI centralizada no solo miden el consumo real, sino que también están diseñados para detectar fraudes y cortar automáticamente el servicio en caso de manipulación.
Estos equipos:
- Facturan el consumo exacto.
- Detectan aperturas ilegales del gabinete.
- Envían alertas a la central.
- Se desconectan automáticamente en caso de manipulación.
- Registran datos como perfil de carga, temperatura y más.
Además, el sistema moderniza completamente la red eléctrica al reemplazar cables tradicionales por líneas trenzadas más seguras y confiables.
Aunque suele creerse que el fraude energético ocurre solo en sectores de bajos ingresos, las cifras muestran otra realidad. Zonas residenciales de alto consumo también registran altos niveles de pérdidas eléctricas, lo que ha llevado al PNRP a priorizar su intervención en estas áreas.
Estas acciones también envían un mensaje claro. El combate contra el hurto de energía es para todos, sin importar nivel económico.
La tecnología AMI centralizada se utiliza en países como Estados Unidos, México, Colombia, China y miembros de la Unión Europea. Ahora, Honduras apuesta por este sistema como una forma de modernizar la red eléctrica y frenar el robo de energía, que impacta directamente en la calidad del servicio y las tarifas para todos los hondureños.

