Hoy en el foro de Libertad y Poder transmitido por el canal estatal del gobierno, se destacó la importancia histórica del 28 de Junio de 2009. Carlos Eduardo Reina, Gobernador Político de Francisco Morazán, resaltó el peso de esa fecha para los hondureños y la famosa frase «Prohibido Olvidar que Somos Resistencia», que evoca recuerdos de corrupción, injusticias y las muertes de inocentes que luchaban por un país mejor.
Reina, compartió su experiencia personal, recordando cómo esa mañana, al salir de su casa, recibió llamadas y vio en las noticias la inminente situación. Decidió apoyar al pueblo hondureño y al Presidente Manuel Zelaya, posicionándose del lado correcto de la historia. Subrayó que no se puede confiar en quienes apoyaron el golpe de Estado, violando los Derechos Humanos, la constitución y los derechos del pueblo.
La represión militar contra los manifestantes que exigían el retorno del presidente constitucional resultó en el uso de gases lacrimógenos y disparos. Recordando a Isis Obed Murillo, un joven de 19 años, quien fue la primera víctima mortal, falleciendo por un disparo en la cabeza.
Ruy Díaz, Asesor de la Secretaría de Planificación Estratégica, mencionó a figuras clave del golpe, como Elvin Santos, Gabriela Núñez, Roberto Micheletti y Romeo Vásquez, cuyos rostros quedaron marcados en la historia del golpismo en Honduras.
Asimismo, recordar estos eventos es esencial para mantener viva la memoria de la resistencia y las luchas del pueblo hondureño por la justicia, la paz y la seguridad. La reflexión sobre estos hechos subraya la importancia de defender los derechos humanos y rechazar cualquier forma de opresión y corrupción.
El golpe de Estado del 28 de junio de 2009 trajo sufrimiento y represión al pueblo de Honduras, dejando cicatrices profundas. Sin embargo, con el tiempo, la determinación y la resistencia de los hondureños permitieron que se levantaran y se organizaran, dando origen al partido político Libertad y Refundación (Libre).
Este movimiento simboliza la perseverancia del pueblo en su búsqueda de un país más justo y equitativo, y sigue siendo un testimonio del poder de la unidad y la lucha colectiva contra la injusticia y la corrupción.

