El Instituto Nacional de Migración (INM) puso este viernes en marcha un proyecto piloto de «Paso Ágil» en la frontera de El Amatillo, una iniciativa diseñada para simplificar y acelerar los trámites migratorios entre Honduras y El Salvador.
Este nuevo mecanismo permite a los ciudadanos de ambos países realizar un único control migratorio al cruzar la frontera, reduciendo significativamente los tiempos de espera y mejorando la experiencia de viaje.
El director ejecutivo del INM, Wilson Paz, explicó que el proceso ya ha iniciado sus pruebas y está operativo. Con el «Paso Ágil», los viajeros que se dirigen de Honduras a El Salvador completan su control migratorio solo en territorio hondureño.
Al llegar a El Salvador, simplemente deben mostrar un ticket sin pasar por un segundo proceso de registro.
El mismo principio aplica en dirección opuesta: los viajeros que salen de El Salvador hacia Honduras realizan su control migratorio en su país de origen y, al ingresar a Honduras, no necesitan volver a registrarse.
Paz destacó que este proyecto está dirigido exclusivamente a ciudadanos hondureños y salvadoreños, quienes constituyen la mayoría de los viajeros en esta frontera.
Además de la implementación del «Paso Ágil», el director del INM anunció que se están llevando a cabo trabajos de remodelación y reconstrucción en todos los puntos fronterizos terrestres, con especial atención en El Amatillo, donde se espera tener nuevas instalaciones en los próximos meses.
El gerente de Extranjería del INM, José Miguel Juárez Herrera, junto a la delegada Lesbia Morán, supervisaron personalmente el pilotaje en la frontera de El Amatillo.
Este esfuerzo conjunto entre las autoridades migratorias de ambos países fortalece la cooperación regional y moderniza los controles fronterizos para ofrecer un servicio más eficiente a la población.

