
El Partido Nacional ocultado bajo la figura del BOC ha intentado de forma fallida movilizarse contra el Gobierno para proteger su manto de impunidad y las redes de corrupción público privadas
Las “movilizaciones” minúsculas del Bloque de Oposición Ciudadana (BOC) han sido sobre dimensionadas por los medios de comunicación en Honduras.
A la población le ha generado preguntas sobre sus motivaciones y objetivos. Aquí desglosamos algunos aspectos clave:
-Obstaculización de Acciones Gubernamentales y Judiciales:
El BOC y sus seguidores parecen tener como objetivo principal obstaculizar las acciones del gobierno y la aplicación de la justicia en Honduras.
Estas manifestaciones se presentan como una resistencia a las medidas tomadas por la administración actual.
-Respuesta a la Lucha contra la Corrupción:
La intensificación de las marchas coincide con la declaración de lucha frontal contra la corrupción por parte del Ministerio Público, ahora bajo nuevas autoridades. Este movimiento del gobierno ha despertado reacciones en sectores vinculados a prácticas corruptas, quienes, a través de las marchas y el uso de bots en redes sociales, buscan desacreditar y atacar al gobierno con noticias falsas.
-Presiones y Conspiraciones:
Sectores corruptos, al sentirse amenazados por las acciones anticorrupción, mantienen presiones y conspiraciones contra la administración gubernamental
y el Ministerio Público. Este escenario sugiere una resistencia persistente por parte de aquellos que se oponen a ser responsables por actos de corrupción.
Es importante destacar que estas medidas no deben interpretarse como persecución política, sino como la persecución del delito.
Los grupos de políticos corruptos parecen resistirse a aceptar las acciones encaminadas a erradicar la corrupción en Honduras.
Adicionalmente, las acciones de los diputados del BOC en el Congreso Nacional no deben considerarse simples medidas de oposición, sino más bien como un bloqueo político que va en contra de acciones que beneficiarían al pueblo hondureño.
