En un conversatorio de debate en La Ceiba, la precandidata presidencial, Rixi Moncada, denunció que los fraudes electorales de 2013 y 2017 ya no solo son una denuncia política sino una realidad confirmada por la justicia de Estados Unidos, que detalló cómo se compraron votos, se manipularon actas y se apagó deliberadamente el sistema del TSE para revertir los resultados.
Durante su intervención mencionó también las maniobras del bipartidismo en el Consejo Nacional Electoral para reinstaurar ese sistema, que calificó como “fraudulento y manipulado por operadores del crimen organizado”.
«Nos robaron las elecciones de 2013, nos robaron las elecciones de 2017, los denunciamos y nada pasó. No les permitimos que se robaran las elecciones de 2021 y no les permitiremos que lo vuelvan a intentar en 2025».
Según explicó, los fiscales del Distrito Sur de Nueva York presentaron el pasado 30 de junio un documento de 114 páginas (caso 24-1891) que confirma todos los detalles del fraude electoral. A ese informe se suma otro del 5 de enero de 2023 (caso PKC-554), con 96 páginas, donde se detalla el uso de recursos del narcotráfico para manipular elecciones.
«Los fiscales de Estados Unidos confirman que se compraron votos, que manipularon las actas, que se usaron técnicos y funcionarios para asegurar los triunfos de Juan Orlando, que los narcos tuvieron acceso directo a las operaciones del TSE».
Asimismo, también denunció que los centros de votación fueron infiltrados, hubo un apagón deliberado del sistema informático del TSE para alterar los resultados y sustituir actas.
«El plan estaba estructurado con operadores políticos. Se trabajó con un ingeniero informático que apagó los servidores para revertir los resultados, y que tras el apagón se sustituyeron actas. Ese fraude fue financiado por el narcotráfico y protegido».
Además, utilizó como ejemplo a la ciudad de La Ceiba en la que hay 328 Juntas Receptoras de Votos en las que «El bipartidismo quiere que esas actas firmadas aquí sean revisadas en Tegucigalpa mediante injerencia humana, como lo hacía David Matamoros Batson. No lo aceptamos en 2013, no lo aceptamos en 2017, no lo aceptaremos en 2025», subrayó.
El proceso electoral de 2021 es considerado el más limpio y transparente en la historia del país, con la transmisión directa de resultados desde las Juntas Receptoras de Votos al sistema nacional, sin manipulación, ni centros de conteo centralizados.
«Lucharemos hasta el final por el voto libre, por el voto transparente, por la justicia, por la libertad, y por construir con ustedes el país que nos merecemos los 10 millones de hondureños».
Rixi Moncada, advirtió que no permitirán que se repita el patrón del golpe de Estado de 2009, ni que los mismos sectores que se beneficiaron de la impunidad y la corrupción electoral pretendan imponer un nuevo fraude.
No sé permitirá a esos grupos de poder o a la oligarquía beneficiada con la economía nacional, que en 2025 quieran montar un nuevo fraude electoral.

