El alcalde sampedrano Roberto “El Pollo” Contreras consumó su ruptura con Salvador Nasralla y quedó expuesto como traidor tras desmarcarse públicamente del candidato presidencial al que antes utilizó como plataforma para reelegirse.
Contreras no solo rechazó la propuesta de Nasralla de repetir las elecciones, sino que aprovechó para atacarlo con declaraciones despectivas, dejando claro que ya no le es útil políticamente.
“Yo me desmarco de Nasralla cuando dice que hay que repetir las elecciones”, afirmó Contreras.
La postura del alcalde confirma lo que muchos advertían desde el inicio: Roberto Contreras usó a Salvador Nasralla y hoy lo desecha, alineándose de facto con los intereses del Partido Nacional, el mismo al que decía combatir.
El discurso de Contreras coincide cada vez más con el relato nacionalista, especialmente cuando descalifica cualquier intento de cuestionar el proceso electoral y minimiza las denuncias de irregularidades, favoreciendo así al statu quo.
El abandono de Nasralla es visto como una jugada política calculada, que evidencia que Contreras nunca rompió realmente con las viejas estructuras de poder y que su supuesta oposición fue solo circunstancial.
