El exsecretario de la Presidencia, Rodolfo Pastor, emitió un severo juicio sobre la situación actual del Partido Liberal (PL), al señalar que la institución atraviesa una «descomposición muy profunda» y lamentó que sus líderes hayan tenido que recurrir a «mercenarios políticos» o «oportunistas» en busca de candidaturas.
Pastor afirmó que la actual fragmentación es un síntoma de la crisis que viene gestándose desde el golpe de Estado de 2009, momento en que, según sus palabras, el PL prácticamente «implosionó» y se reconfiguró, volviéndose un partido «mucho más pequeño y débil» de lo que fue históricamente.
El señalamiento más contundente del exfuncionario se centró en las candidaturas principales del partido. «Tuvieron que recurrir a figuras que son externas al Partido Liberal, que no tienen trayectoria en el Partido Liberal, como el mismo señor Salvador Nasralla, Jorge Calix, Roberto Contreras», detalló Pastor, y criticó que estos líderes están «buscando ver a dónde encajar para servirse en sus propósitos personales». En su opinión, esta situación «nunca puede llevar a algo bueno».
El periodista amplió que la lucha interna entre los principales candidatos, quienes «están peleando entre sí, no sé ni siquiera se ponen de acuerdo, se niegan el uno al otro», constituye un «espectáculo triste para el Partido Liberal» y es un claro síntoma de la debilidad de su actual dirigencia.
Críticas a Roberto Contreras: «show» y acusaciones graves
En cuanto al candidato Roberto Contreras, el exsecretario desestimó las declaraciones del político sobre supuestas maniobras para asegurar su diputación, indicando que el señor Contreras «desde hace mucho que dejó de decir cosas que tengan sentido».
Pastor criticó que Contreras ha priorizado el «show, el espectáculo más que las cuestiones serias, responsables», y lo calificó como un «mal administrador de esta ciudad», cuya gestión habría resultado en un deterioro urbano debido a una administración «desordenada, poco seria y responsable».
Finalmente, el exfuncionario advirtió que Contreras debería estar preocupado por defenderse de «una serie de acusaciones muy serias», algunas relacionadas con su administración municipal, y otras que le anteceden, como las «líneas de investigación que anteceden a su gestión como alcalde y que son sumamente graves», las cuales incluyen presuntas acusaciones de «abuso de trata de personas, de fraude, en fin, una serie de cuestiones muy delicadas por las que él tendría que responder».
