El Presidente Manuel Zelaya fue derrocado por las armas en el Golpe de Estado el fatídico 28 de junio de 2009, los Golpistas siguen en la impunidad, conoce acá, los actores:
¿Contexto?
Manuel Zelaya impulsó desde el Gobierno del Poder Ciudadano una serie de reformas estructurales que mejoraron la calidad de vida de los hondureño y que eliminó privilegios a la élite nacional, además, dió un giro en la política exterior del país que no fue vista con buenos ojos por el imperialismo norteamericano que nos ha visto durante 150 años como su pateó trasero.
Zelaya intentó realizar una consulta popular para que el pueblo eligiera si en las elecciones generales de ese año se colocaría una Cuarta Urna dónde se debería votar SI o NO a la convocatoria de una Asamblea Nacional Constituyente.
La consulta fue considerada ´´ilegal´´ por la Corte Suprema de Justicia golpista y por el Congreso Nacional controlado por el bipartidismo. Las fuerzas políticas tradicionales, la Embajada norteamericana, la élite y las Fuerzas Armadas conformaron un bloque oscuro que utilizó las armas, la manipulación mediática y un entramado legal espurio para derrocar un gobierno legítimo.
Roberto Micheletti, entonces presidente del Congreso Nacional, asumió como presidente de facto, Micheletti recibió la condena de las naciones del mundo que exigían la restitución de Zelaya. El gobierno de facto reprimió a la Resistencia contra el Golpe y buscó por todos los medios posibles justificar el derrocamiento como sucesión constitucional.
Intervención Militar y la Corte Suprema
La intervención militar fue dirigida por el General Romeo Vásquez Velásquez, jefe de las Fuerzas Armadas de Honduras, quien cumplió con el plan de la Embajada Americana y las elites, atendiendo una resolución de la Corte Suprema de de los Golpistas.
José Tomás Arita Valle, magistrado golpista de la Corte Suprema, firmó la orden de arresto contra el Presidente Constitucional, José Manuel Zelaya, como un entramado para justificar las acciones del ejército.
La farsa de las elecciones
David Matamoros Batson, desde el infame Tribunal Supremo Electoral, jugó un papel vergonzoso en la organización de las elecciones posteriores al golpe, que no contaron con el respaldo popular y ni con la presencia de la comunidad internacional.
En esas elecciones, se presentaron Elvin Santos por el Partido Liberal y Porfirio ´´Pepe´´, Lobo Sosa por el Partido Nacional. Unos comicios apáticos, con cifras maquilladas y resultados alterados.
Complicidad de la elite
El Golpe de Estado no pudo ser posible sin el respaldo del sector privado, el Consejo Hondureño de la Empresa Privada (COHEP), representando a las familias de las elites financiaron la represión a la Resistencia Contra el Golpe de Estado, brindaron todo el apoyo al gobierno de facto y pactaron con la Embajada Norteamérica la destitución por la fuerza de Zelaya para mantener sus privilegios.
Iglesias y Líderes Religiosos
Las instituciones religiosas también jugaron un papel en el golpe de Estado de 2009. La Iglesia Católica, a través de figuras prominentes como el Cardenal Óscar Andrés Rodríguez, expresó su respaldo a las acciones contra Zelaya, instrumentalizando el sagrado nombre de Dios para sus fines oscuros.
La postura de la Iglesia Católica busco tener un impacto en la percepción de la Opinión pública para la legitimación del gobierno de facto de Micheletti.
¿Dónde estaban los DDHH?
Ramón Custodio López, Comisionado Nacional de los Derechos Humanos en Honduras, guardó silencio cómplice en el marco del golpe de Estado, negando las violaciones a los Derechos Humanos. El 05 de Julio, el día que el Presidente Zelaya intentaba ingresar al país por el Aeropuerto Internacional de Toncontin, los militares dispararon bala viva contra la multitud arrebatando la vida de Isy Obed Murillo, primero mártir de la Resistencia, Cuestio López descaradamente dijo que eran ´´balas de goma´´.

