Los presidentes de Rusia y China, Vladimir Putin y Xi Jinping, consolidaron una nueva etapa en su relación bilateral al firmar una declaración conjunta en el Kremlin, centrada en la estabilidad estratégica global y la cooperación en distintos sectores clave.
Durante el encuentro, ambos líderes destacaron que los vínculos entre sus países atraviesan el mejor momento de su historia. Como muestra de este fortalecimiento, se firmaron varios acuerdos intergubernamentales, incluyendo uno entre las agencias espaciales de ambas naciones para desarrollar una central eléctrica en la Luna.
También se acordaron iniciativas conjuntas en cine, medios de comunicación, y cooperación económica. Entre ellas, destaca un memorando firmado por medios estatales de ambos países para fomentar contenidos conjuntos, y un plan para impulsar la producción cinematográfica compartida.
Putin subrayó que, la mayoría de las operaciones comerciales entre Rusia y China ya se realizan en monedas nacionales, lo que les otorga mayor independencia económica frente a presiones externas. Además, anunció un nuevo gasoducto que comenzará a operar en 2027, reforzando así la energía como eje de la relación bilateral.
La cooperación también se extenderá a la agricultura, el desarrollo de autos eléctricos, la inteligencia artificial y la aviación. Xi Jinping aseguró que seguirán trabajando juntos en organismos internacionales como la ONU, BRICS y la Organización de Cooperación de Shanghái.
Ambos mandatarios coincidieron en que, ante un escenario global inestable, su alianza puede aportar seguridad, estabilidad y un modelo de colaboración estratégica que marca una nueva etapa en el equilibrio geopolítico mundial.

