El Gobierno de la presidenta Xiomara Castro continúa reafirmando su compromiso con la justicia social y el desarrollo rural al impulsar inversiones sin precedentes en el sector cafetalero de Intibucá. Más de 8,700 familias productoras son hoy protagonistas de una transformación económica profunda que dignifica su trabajo y revitaliza una de las principales fuentes de ingreso del occidente hondureño. Con una inversión de 32 millones de lempiras, el Estado prioriza la productividad, la tecnología y el bienestar de las comunidades que viven del café.
La Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG) garantiza calidad y la entrega de herramientas y equipos tecnológicos marcando un antes y un después para los productores de Intibucá. Con 436 secadoras de café, el Gobierno asegura un grano de mayor calidad, capaz de competir en los mercados internacionales. Estas acciones, además de mejorar la rentabilidad del producto, fortalecen el orgullo y la identidad de los caficultores, quienes ahora cuentan con condiciones más dignas y eficientes para su labor diaria.
Cooperación solidaria con la República Popular China
Pensando en la sostenibilidad y el relevo generacional, se han establecido 35 viveros de café, cada uno con una proyección de 60,000 plantas. Esta iniciativa no solo garantiza la renovación de los cultivos, sino que también protege el medio ambiente y asegura la continuidad de una tradición que forma parte del alma productiva del país. A esto se suman 200 kits de podas y 600 kits de herramientas, que representan una inversión directa en la fuerza laboral campesina.
La visión de la presidenta Xiomara Castro va más allá de la asistencia técnica: es una apuesta estratégica por la soberanía económica. Con esta ruta de inversión y acompañamiento, Honduras se proyecta a superar los 10 millones de quintales de café para 2028, consolidando su posición como el séptimo productor mundial. El esfuerzo colectivo del Gobierno, las comunidades y el sector cooperativo está convirtiendo al café en un símbolo de progreso social.
Este avance también ha sido posible gracias al respaldo de la República Popular China, socio clave en la transferencia tecnológica y el fortalecimiento del sector agrícola. Su colaboración refuerza los lazos de amistad y cooperación entre ambos pueblos, demostrando que la solidaridad internacional puede ser motor de desarrollo. Hoy, en Intibucá, se cultiva más que café: se siembra dignidad, justicia social y futuro para Honduras.

