La acumulación de basura en diferentes zonas de San Pedro Sula continúa generando preocupación entre los habitantes, quienes denuncian semanas sin recolección, malos olores y la proliferación de plagas, un problema de nunca acabar y del que la Alcaldía ha sido incapaz de dar solución.
El servicio de recolección presenta fallas significativas debido a la falta de mantenimiento de los camiones, problemas logísticos y personal insuficiente, el responsable: Sulambiente, una empresa que surge de cuestionamientos, denuncias y juego de intereses.
El contrato de Sulambiente fue aprobado en la administración del exalcalde Armando Calidonio, siendo ésta una empresa en la que tiene intereses y acciones Nasry Asfura, exalcalde de Tegucigalpa y ahora, presidente impuesto por Estados Unidos y las élites económicas de Honduras.
Sulambiente en complicidad con la Alcaldía de San Pedro Sula son los máximos responsables del servicio de aseo público. Desde la municipalidad que dirige Roberto Contreras, incluye supervisar a la empresa contratada, garantizar los recursos necesarios y asegurar que las rutas y frecuencias de recolección se cumplan, pero, en sus últimos 4 años de gestión simplemente no lo han hecho.
En tal sentido, vecinos señalan que, pese a los reclamos, la respuesta municipal ha sido limitada y no se han observado soluciones rápidas al problema, lo que incrementa la molestia de la población.
La empresa Sulambiente, encargada actualmente del servicio, también está bajo cuestionamiento. Sus unidades de recolección presentan frecuentes fallas mecánicas y una parte de la flota se encuentra fuera de funcionamiento, lo que reduce la capacidad operativa. Además, trabajadores denuncian que el personal disponible no es suficiente para cubrir todas las rutas de la ciudad, lo que provoca retrasos continuos.
Los sampedranos afectados han solicitado en múltiples ocasiones a la Alcaldía una intervención inmediata y han pedido una auditoría del funcionamiento del servicio de recolección. Solicitud que ha sido engavetada y que demuestra esa complicidad entre ambas entidades.
Por el momento, la ciudad sigue esperando una respuesta efectiva que permita restablecer la normalidad en la recolección de basura y evitar que la crisis continúe afectando la salud y el bienestar de los sampedranos.
Por tanto, el pueblo sampedrano, en el futuro, debe exigir un alto a los abusos de esta empresa que en los próximos años aspirará a que su contrato sea renovado.

