El secretario de Energía, Erick Tejada, destacó la inversión de 812 millones de lempiras en la Central Hidroeléctrica Cañaveral como un «hito simbólico» para el rescate y despegue de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE), reforzando su carácter público.
Durante la supervisión de las obras la primera gran inversión en la central desde 1964, Tejada, acompañado por el embajador de Japón, Nakai Kazuhiro, subrayó que la modernización de Cañaveral y Río Lindo es fundamental en la historia de la ENEE.
El funcionario agradeció la colaboración japonesa y enfatizó que el esfuerzo es parte de la visión de Estado de la Presidenta Xiomara Castro.
«Esperamos pronto ver fortalecidas, renovadas y modernizadas tanto a Cañaveral como a Río Lindo», indicó.
Las obras, que incluyen nuevas turbinas y sistemas Scada, buscan elevar la capacidad de generación total del proyecto Cañaveral-Río Lindo de 109 a 127 megavatios.
Tejada cerró su intervención con una enérgica defensa de la empresa estatal. «Estamos fervientemente en contra… de entregar una empresa que nació en 1957… a sectores que promueven la liberalización del sector de energía y la privatización de la ENEE.»

