El secretario de Estado en el Despacho de Seguridad, Gustavo Sánchez, ofreció contundentes declaraciones este miércoles, poniendo el foco en los poderes fácticos del país como los responsables históricos de los golpes de Estado, al tiempo que aseguró que la Policía Nacional y las Fuerzas Armadas de Honduras (FFAA) garantizan un proceso electoral libre, seguro y transparente el próximo 30 de noviembre.
Las palabras de Sánchez buscan disipar cualquier sombra de duda sobre la estabilidad democrática y el próximo evento cívico, a la vez que traen a la memoria eventos históricos recientes que han marcado la vida política hondureña.
El golpes de estado y los poderes fácticos
El titular de seguridad fue directo al señalar a quiénes, a su juicio, han socavado la institucionalidad democrática.
Recordemos que los poderes fácticos del país son los que han cometido y realizado este golpe de Estado, afirmó categóricamente Sánchez, refiriéndose a la experiencia histórica de Honduras.
El funcionario recordó que el actual es un gobierno surgido de las urnas y que fue, precisamente, uno de sus principales dirigentes en una clara alusión al expresidente Manuel Zelaya Rosales quien fue derrocado en el golpe de estado de 2009.
Además, el secretario de seguridad hizo referencia a recientes hechos judiciales de alto perfil, vinculados a la política nacional.
En juicios en Nueva York se dice que, y así, Juan Orlando Hernández ganó con fraude en 2017.
Esta declaración sitúa las preocupaciones sobre la transparencia electoral en el contexto de señalamientos internacionales de fraude, subrayando la importancia de la legitimidad del proceso que se avecina.
Garantía institucional para la alternabilidad
A pesar de los recordatorios históricos, el secretario Sánchez se mostró firme en su confianza en las instituciones de seguridad para asegurar la jornada electoral y la transición de mando.
La fiesta cívica y democrática está garantizada, enfatizó.
El mensaje clave del secretario fue dirigido a garantizar la voluntad popular y la alternabilidad del poder en el país.
Las instituciones del estado en tiendas de Fuerzas Armadas de Honduras y Policía Nacional garantizan la alternabilidad del poder.
Según Sánchez, la actual preocupación de los poderes fácticos radica en que han perdido la influencia sobre los elementos de fuerza.
Yo creo que la preocupación es esa, porque los poderes fácticos del país perdieron las armas, sentenció.
Sánchez concluyó su intervención asegurando que el control de la fuerza está del lado de la legalidad y la democracia. Las armas están con el pueblo, junto al pueblo y con la democracia y junto a la ley.
Finalmente, reiteró el compromiso institucional para la jornada venidera.
Así que Policía Nacional de Honduras y Fuerzas Armadas garantizan elecciones libres y transparentes el 30 de noviembre y el 27 de enero estará asumiendo un nuevo gobierno en nuestro bello país.
Las declaraciones del secretario Gustavo Sánchez dejan claro que, para el actual Gobierno, la jornada electoral está blindada por la institucionalidad y que las lecciones del pasado sirven para reforzar la defensa de la voluntad popular frente a cualquier injerencia extraconstitucional.
Identificación del enemigo democrático, Sánchez sitúa a los poderes fácticos como los responsables directos y únicos de los golpes de estado en el país. Enmarcando cualquier intento de desestabilización futura dentro de esta categoría, criminalizando preventivamente la injerencia de grupos de poder ajenos al gobierno.

