La abogada Reina Rivera Joya calificó de «complejo e incierto» el panorama del CNE. Según la experta, la ausencia física de dos consejeras y la injerencia externa vician de nulidad las decisiones del órgano electoral.
Incertidumbre y posible asilo diplomático
Rivera Joya cuestionó los motivos detrás de la desaparición de las funcionarias de las sesiones presenciales, quienes se han declarado perseguidas políticas. La jurista advirtió que, de confirmarse que las consejeras se encuentran bajo el resguardo de una embajada, la crisis institucional se profundizaría.
«Si están en una embajada, eso todavía complejiza más, porque están en el territorio de otro Estado protegido por el derecho internacional», explicó Rivera.
Asimismo, subrayó que dicha condición les imposibilitaría integrar el pleno de forma legal, sugiriendo que, en su lugar, deberían comparecer los consejeros suplentes para garantizar la validez de los actos.
Recurso de exhibición personal como vía de solución
Ante la falta de certeza sobre el paradero y el estado de las consejeras, la abogada enfatizó que el recurso de exhibición personal (habeas corpus) es la herramienta jurídica idónea para esclarecer la situación.
«Ese recurso no puede denegarse; tiene que ejecutarse. Un juez ejecutor designado por la Sala de lo Constitucional debe verificar el estado de las consejeras y emitir un dictamen sobre si se encuentran o no en el país», aseveró.
Cuestionamientos a la legalidad de las resoluciones
La profesional del derecho fue enfática al señalar que las actuaciones recientes del CNE podrían estar viciadas.
«Hay un vicio de ilegalidad en lo que ya dictaron ayer. No deben seguir avanzando en emitir resoluciones en esas circunstancias», puntualizó
Haciendo referencia a la falta de transparencia sobre el lugar donde se están celebrando las sesiones y la identidad de quienes participan en ellas.
Rivera comparó la situación con la del consejero Marlon Ochoa, quien, a pesar de recibir ataques, continúa compareciendo en las sedes institucionales. Por el contrario, cuestionó la validez de reuniones celebradas fuera de la sede oficial y bajo la sombra de posibles sedes diplomáticas extranjeras.
Presión política y riesgo de nulidad
Finalmente, Rivera Joya atribuyó la celeridad por emitir una declaratoria electoral a las presiones de los sectores conservadores, mencionando incluso fracturas internas en el Partido Liberal. No obstante, advirtió que la fragilidad del proceso es extrema: «El escenario tiene todas las características de elecciones anulables; la institucionalidad se sostiene por un hilo que cada vez se resquebra más».

