
La Secretaría de Educación, en conjunto con el Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras (COPINH), ha firmado un acuerdo para mejorar las condiciones de las escuelas en las comunidades de Yamaranguila y San Francisco de Opalaca, en el departamento de Intibucá. Esta iniciativa busca asegurar que los estudiantes indígenas puedan recibir su educación en espacios más adecuados.
Edwin Hernández, viceministro de Educación, resaltó que estas comunidades han sido históricamente desatendidas en materia educativa. Sin embargo, afirmó que el gobierno de la presidenta Xiomara Castro está comprometido a cambiar esta situación. “El acuerdo que hemos firmado es un paso importante, y esperamos inaugurar cuatro centros educativos en enero”, señaló Hernández.
Durante la Semana Morazánica, se llevarán a cabo inspecciones en las zonas por parte de los representantes de Construcciones Escolares para evaluar las condiciones de los centros educativos y priorizar las acciones necesarias. Hernández subrayó que este tipo de proyectos reflejan el compromiso del Gobierno con los pueblos indígenas y su educación.
Por su parte, Berta Zúniga Cáceres, representante del COPINH, destacó que esta es una oportunidad vital para garantizar que los derechos de las comunidades indígenas sean respetados. “Es fundamental que los compromisos se cumplan para asegurar que nuestros pueblos reciban una educación de calidad”, comentó Zúniga.
Las mejoras en infraestructura no solo beneficiarán a los estudiantes, sino que también aportarán al desarrollo de las comunidades en su conjunto. Las autoridades locales y el COPINH confían en que estas acciones impacten positivamente en la calidad de vida de las familias en la región.
Este acuerdo forma parte de la visión del Gobierno de la Justicia Social, cuyo objetivo es garantizar un futuro más prometedor para todos los estudiantes hondureños, especialmente aquellos que han sido marginados durante años.
