
Las Zonas de Empleo y Desarrollo Económico, mejor conocidas como ZEDES, fueron creadas en 2013 con el fin de atraer inversión extranjera y promover el crecimiento económico mediante la creación de zonas especiales, con regulaciones propias y administración autónoma. Estas áreas contaban con incentivos fiscales y exenciones legales que las hacían prácticamente estados independientes dentro del territorio nacional, gestionados por intereses privados, y pérdida de la soberanía Nacional.
La reciente declaración de inconstitucionalidad de las ZEDES por la Corte Suprema de Justicia representa una victoria histórica para el pueblo hondureño. Esta decisión, que fue retroactiva, anulando cualquier operación y acuerdo previo relacionado con estas zonas, lo que garantiza la recuperación total del territorio bajo las leyes nacionales. Los beneficios de esta medida incluyen la preservación de la soberanía nacional y la protección de los derechos laborales y ambientales, además de evitar que partes del país sean gobernadas por entidades privadas extranjeras. Como hondureños, debemos celebrar este acontecimiento ya que reafirma nuestra identidad y el control sobre nuestros propios recursos.

que vendieron nuestro territorio.
Una presidenta que cumple su palabra
La presidenta Xiomara Castro, desde el inicio de su mandato, prometió que pondría fin a las ZEDE, considerando que estas zonas representaban una amenaza a la soberanía de Honduras. Con la decisión de la Corte Suprema de Justicia del día de ayer, se puede decir con firmeza que la presidenta ha cumplido con lo que prometió al pueblo. El voto digno y cívico de 8 magistrados permitió que este logro histórico se materializara, marcando un antes y un después en la defensa del territorio hondureño. Este acontecimiento no solo refleja el compromiso de la presidenta con el país, sino que también simboliza una lucha ganada por la democracia.
Es importante recordar que, durante el proceso de implementación de las ZEDES, hubo magistrados que apoyaron este proyecto, a pesar del amplio rechazo popular. Entre los nombres que destacaron por su respaldo a las ZEDES figuran magistrados como José Antonio Gutiérrez Navas, María Fernanda Castro Mendoza y Francisco Quiroz Echeverría. Estos funcionarios defendieron la venta de parte de nuestro territorio a intereses privados, algo que muchos vieron como una traición a los principios soberanos de la nación. Sin embargo, el día de ayer, la justicia prevaleció, y el pueblo hondureño fue el verdadero ganador.
Ayer, la democracia hondureña demostró su fortaleza. Bajo el liderazgo de la presidenta de la Corte Suprema de Justicia, la abogada Rebeca Raquel Obando, y gracias al voto mayoritario de 8 magistrados, se declaró la inconstitucionalidad de las ZEDES. Este fallo no solo protege el territorio nacional, sino que también envía un mensaje claro de que el pueblo hondureño es quien tiene la última palabra. Hoy celebramos una victoria no solo para el Gobierno del Socialismo Democrático, sino para cada ciudadano que cree en un país libre y soberano.
