Ante la creciente polémica por las movilizaciones religiosas en el país, el Partido Libertad y Refundación (LIBRE) salió al paso, denunciando una nueva fase de la conspiración de la élite mediática, las cúpulas religiosas y grupos de poder económico para desacreditar a la candidata presidencial Rixi Moncada.
Desde las redes sociales, tanto Moncada como el secretario de Planificación Estratégica, Ricardo Salgado, han advertido sobre una campaña difamatoria que busca utilizar la religión para generar un conflicto político y frenar el avance de LIBRE que se perfila como el favorito para ganar las elecciones generales del próximo 30 de noviembre.
Salgado señaló en su cuenta de X que la «conspiración» tiene como «siguiente paso» sacar el «expediente ‘anticlerical’ que supuestamente tiene LIBRE», una narrativa que busca generar división.
El funcionario recordó que LIBRE es un partido inclusivo y que, desde su origen, «muchas iglesias se unieron a la lucha contra el Golpe de Estado», el cual, asegura, fue apoyado únicamente por las cúpulas religiosas y grupos como la Asociación para una Sociedad más Justa (ASJ) y el Consejo Nacional Anticorrupción (CNA).
Por su parte, Rixi Moncada calificó la fe como «sagrada» y señaló que la movilización de las cúpulas de «dos de nuestras iglesias», a menos de cuatro meses de las elecciones, junto con la campaña difamatoria que afirma que su gobierno cerrará iglesias, no es más que un «acto de injerencia política».
La candidata acusa a estos grupos de prestarse a un juego para beneficiar a los partidos tradicionales, «encubrir los empresarios que no pagan impuestos» y a líderes religiosos que «apoyaron o guardaron silencio» ante el golpe de Estado de 2009 y los fraudes de 2013 y 2017.
Moncada enfatizó que el «verdadero rostro de esta caminata es político» y busca detenerla, pero aseguró que continuará «asistiendo a las iglesias, reafirmando con respeto mi profunda fe en Dios».
La fe es sagrada. La mayoría de nuestro pueblo noble, humilde y creyente, encontramos en la fe y la religión la esperanza que nos da vida y que nunca debemos perder. Cuando la cúpula de dos de nuestras iglesias organiza y lidera una caminata en todo el país, faltando tres meses… pic.twitter.com/rFEVhoRKln
— Rixi Moncada (@riximga) August 4, 2025
La postura de LIBRE es respaldada por el experto en Derechos Humanos, Joaquín Mejía, quien pidió a las cúpulas religiosas reflexionar sobre si sus movilizaciones reducen o aumentan la conflictividad social.
Mejía recordó que estas cúpulas jugaron un «papel nefasto» en el golpe de Estado y «hasta el momento no han pedido perdón», lo que, a su juicio, les resta legitimidad para pronunciarse en este momento.
En la misma línea, el dirigente magisterial Gerardo Solano fue contundente al afirmar que «la Iglesia no debe interferir en política».
Solano criticó la discriminación que se ha manifestado al negarle la entrada a un candidato a una iglesia, señalando que estos recintos deben ser de «puertas abiertas».
Subrayó que los políticos deben resolver los problemas políticos y que la religión debe orientar con el «amor de Dios», sin mezclar ambos ámbitos.

